arg al parecer mis ideas han muerto T____T no consigo escribir nada para esto sorry vv'' en fin, lo recopilaré y resumiré e intentaré añadirle un final, en caso de que lo haga estará en el otro blog.
onlyyouarethelifeamongthedeath.blogspot.com
Only you are...
martes, 10 de mayo de 2011
jueves, 10 de marzo de 2011
martes, 8 de febrero de 2011
(XXXV) CuSO4
El sábado, Haylice me propuso pasear, pero aunque tenía ganas de caminar no me apetecía demasiado estar con él, por lo que me resguardé en los estudios, pero a éso de las 6:45, dejé una nota sobre la mesa de la cocina ''salí con Haylice, volveré pronto'' por si al volver mis padres, o mi hermano, dudaban de mi paradero. Y me dispuse a dar un paseo, no muy largo, por cualquier calle perdida; recordé entonces el callejón en el que estuve con él, y me apeteció pasar por allí, sin contar con ninguna clase de riesgo, ni pensar en que ésta vez, además iría sóla.
Al llegar ya había anochecido, ya que tardé bastante en encontrarlo-mi sentido de la orientación- y aún los días eran algo cortos. Entre los juegos producidos por sombras y luces a causa de un tenue farolillo, con una vela en su interior pude distinguir una figura masculina-que instintivamente volví a identificar con el hombre que me golpeó-Transportando unos botes de cristal;
Gota a gota su esencia se fue perdiendo entre los carriles formados por el empedrado de la calle. Mientras el suelo se se teñía de azul cuan rey que se desangra sobre la calzada.
Redoma a redoma fue volcándolo todo hasta quedarse con el nada sobrante. Y así, tal y como estaba se dió la vuelta y retornó a casa. Buscando los pasos que tiempo atrás había dejado, y después desapareció tras la esquina del callejón que transitaba.
Vacilé unos segundos si ir a por los restos de la sustancia o apresurarme a seguir a mi accidental desconocido. Y durante esos escasos y perdidos instantes que tardé en decidirme a girar la cuadra mi hombre había desaparecido, y volviendo a su antiguo paradero, el alcantarillado ya había hecho su trabajo.
Así tuve que quedar, sin ninguna prueba de lo que acababa de presenciar, planeando si volver al día siguiente, a la misma hora, al mismamente enigmático y normalizado lugar, o en cambio, quedarme en casa, como el resto de días de la semana, haciendo cualquiera de las cosas que haría un domingo.
Fue un problema, el no poder hablarlo con Haylice, ya que solía necesitar compartir esas cosas con él, pero había dado por entendido que ése día no podría salir. Por lo que el domingo, le ofrcí pasear, con la esperanza de encontrar algo en el callejón, de nuevo, e intentar fingir sorpresa, pero fue él quien dijo que no, ya que tendría que irse a sonreir ante la familia al campo.
-Buenos días-dije cuando entró al instituto.
-Hey-contestó dispuesto a continuar su camino.
Me dí la vuelta para seguir con la conversación que mantenía con Mery, pero ésta me miraba con algo de desconcierto.
-¿Os habéis visto este finde?
-Pues no, no ha habido ocasión.
-Y después del fin de semana sin veros os saludáis así,¿y ya está?
-Em...sí ¿No está bien un buenos días?
-Sí pero joder, ''hey'', pff qué seco ¿no?
-Es verdad que ultimamente está mucho más cortante-interrumpió Ana.
-Pues no sé, no me había fijado en ello...
-Él está más borde, a tí cada vez te importa menos, y Amy también está cambiada...¿No ha pasado nada?
-Que yo sepa no, a penas hablo ya con ella, así que tendríais que preguntarle directamente.
-Em...mejor no, y hablando de la reina de roma...-dijo girándose hacia la puerta.
Tras una charla como ésa comencé a fijarme en el comportamiento de quienes me rodeaban, y era cierto que estaba cambiando, el de Haylice lo atribuí a las marcas de la espalda, y mi indiferencia siempre estuvo ahí-o al menos éso pensaba yo- pero Amy no mostraba sus motivos para estar como estaba. Su ánimo contrastaba mucho con el de las demás ya que no sólo se mostraba decaida, sino también...vulnerable, cosa a la que no estaba acostumbrada debido a su tendencia a aguantar impasible cualquier cosa.
Pero para mí no era tiempo de fijarme en los ánimos de los demás, tampoco en el mío, me topaba con los cambios físicos y porque éstos eran los más evidentes, comenzaba a ser como cualquier otro autómata, que vive porque no tiene más reemedio, no me cuestionaba nada acerca del vacío que siempre permanecía ahí, ni sobre si sentía algo o no, me limitaba a llevar una monótona relación con Haylice, y unas repetitivas conversaciones en el instituto siempre dirigidas a unos mismos temas que parecían preestablecidos. Por mi cabeza...cuando rondaba algo eran sólo preguntas correspondientes a la sustancia que el sábado, vi caer a la calzada.
Ésa misma tarde me pasé de nuevo por el callejón, a sabiendas de que habría de tener demasiada suerte como para volverle a ver, y por supuesto, no la tuve; por lo que ya que pasaba cerca, de vuelta a mi casa, pasé por la de Haylice.
-¿Sí?
-Asómate anda.
Se asomó por la ventana y le saqué la lengua, recordándole que era eso lo que él días atrás me había hecho a mí, me invitó a subir y una vez dentro nos sentamos en su cama. Cogió la guitarra y me entregó un folio.Last kiss
-Porfaa, que lo echo de menos.
-Valep.
I still remember the look on your face,
Lit through the darkness of 1:58.
The words that you whispered were just us to know.
You told me you loved me,
So why did you go?
Wait.
I had to recall now, the smell of the rain fresh on the pavement.
I ran off the plane, that sure lighted night.
The beat of your heart, it jumps through your shirt,
I can still feel your arms.
But now I'll go sit on the floor wearing your clothes,
All that I know is I don't know how to be something you miss.
I never thought we'd have a last kiss.
I never imagined we'd end like this.
Your name, forever the name on my lips.
I do remember swinging your step.
The life of the party, you're showing off again.
And I rolled my eyes and then you pulled me in,
I'm not much a dancer, before you I did.
Because I love your handshake meeting my father.
I love how you walk with your hands in your pockets.
How you kiss me when I was in the middle of saying something.
There's not a day I don't miss those rude interruptions.
And I'll go sit on the floor wearing your clothes,
All that I know is I don't know how to be something you miss.
I never thought we'd have a last kiss.
I never imagined we'd end like this.
Your name, forever the name on my lips.
So I’ll watch your life in pictures like I used to watch you sleep.
And I’ll feel you forget me like I used to feel you breathe.
And I’ll keep up with our old friends just to ask them how you are.
Hope it’s nice where you are.
And I hope the sun shines and it’s a beautiful day,
And something reminds you, you wished you had stayed.
You can plan for a change in the weather and time.
But I had never planned on you changing your mind.
And I'll go sit on the floor wearing your clothes,
All that I know is I don't know how to be something you miss.
I never thought we'd have a last kiss.
I never imagined we'd end like this.
Your name, forever the name on my lips.
Just like our last kiss.
Ever the name on my lips.
Forever the name on my lips.
Just like our last.
Conforme mi voz, llevada por la música pronunciaba esas palabras, sin ni siquiera preocuparme en traducir, mi ánimo iba bajando, y mi cabeza se paró en una frase ''sólo sé que no sé cómo ser algo a lo que eches de menos'' quedó grabada en mí, y de vez en cuando se repetía como un contestador automático, pero sin causar demasiado efecto en mí, pero ésa canción...no sé cómo lo consiguió pero tras ella avandonamos nuestras protecciones durante unos minutos, y dejando de lado su agrio caracter de días atrás, mientras ponía cara de corderito degollado preguntó:
-Em...¿Alguna novedad en padded jail?
-No...-Sílaba que duró escasos segundos en el aire antes de ser rectificada-Sí, bueno, un poco. Tuve algunos sueños más, pero intrascendentales y...
-¿Y...?
-El sábado, bueno sé que te dije que tenía que estudiar, pero necesitaba despejarme por lo que me fuí al callejón con los apuntes, para repasar allí.Debí avisarte, lo siento.
-No importa...en fin...¿Qué pasó?
-Tengo varias teorías, pero ninguna sostenible-dije tras contarle lo sucedido.
-Podría ser...sulfato de cobre¿No?
-Sí, lo tomé como posibilidad, en tal caso debería estar diluido en alcohol o gricelina, ya que sólo es soluble en estos.
-Y así no tendríamos más que alguicida para piscinas.
-Buéeh si se ingiere es tóxico.
-Un segundo-dijo sentándose junto al ordenador-''Toxico por ingestión, induce el vomito. Irritante en contacto prolongado con la piel, en este caso lavar la zona afectada con agua abundante. En contacto con los ojos lavar mínimo durante 15 minutos, y visitar el hospital para evaluar posibles daños al globo ocular.''
-Pues así es un poco inofensivo, ¿no?
-Psée buéh, más que pensar sólo en la sustancia deberíamos intentar averiguar quién era y qué hacía precisamente allí.
Al llegar ya había anochecido, ya que tardé bastante en encontrarlo-mi sentido de la orientación- y aún los días eran algo cortos. Entre los juegos producidos por sombras y luces a causa de un tenue farolillo, con una vela en su interior pude distinguir una figura masculina-que instintivamente volví a identificar con el hombre que me golpeó-Transportando unos botes de cristal;
Gota a gota su esencia se fue perdiendo entre los carriles formados por el empedrado de la calle. Mientras el suelo se se teñía de azul cuan rey que se desangra sobre la calzada.
Redoma a redoma fue volcándolo todo hasta quedarse con el nada sobrante. Y así, tal y como estaba se dió la vuelta y retornó a casa. Buscando los pasos que tiempo atrás había dejado, y después desapareció tras la esquina del callejón que transitaba.
Vacilé unos segundos si ir a por los restos de la sustancia o apresurarme a seguir a mi accidental desconocido. Y durante esos escasos y perdidos instantes que tardé en decidirme a girar la cuadra mi hombre había desaparecido, y volviendo a su antiguo paradero, el alcantarillado ya había hecho su trabajo.
Así tuve que quedar, sin ninguna prueba de lo que acababa de presenciar, planeando si volver al día siguiente, a la misma hora, al mismamente enigmático y normalizado lugar, o en cambio, quedarme en casa, como el resto de días de la semana, haciendo cualquiera de las cosas que haría un domingo.
Fue un problema, el no poder hablarlo con Haylice, ya que solía necesitar compartir esas cosas con él, pero había dado por entendido que ése día no podría salir. Por lo que el domingo, le ofrcí pasear, con la esperanza de encontrar algo en el callejón, de nuevo, e intentar fingir sorpresa, pero fue él quien dijo que no, ya que tendría que irse a sonreir ante la familia al campo.
-Buenos días-dije cuando entró al instituto.
-Hey-contestó dispuesto a continuar su camino.
Me dí la vuelta para seguir con la conversación que mantenía con Mery, pero ésta me miraba con algo de desconcierto.
-¿Os habéis visto este finde?
-Pues no, no ha habido ocasión.
-Y después del fin de semana sin veros os saludáis así,¿y ya está?
-Em...sí ¿No está bien un buenos días?
-Sí pero joder, ''hey'', pff qué seco ¿no?
-Es verdad que ultimamente está mucho más cortante-interrumpió Ana.
-Pues no sé, no me había fijado en ello...
-Él está más borde, a tí cada vez te importa menos, y Amy también está cambiada...¿No ha pasado nada?
-Que yo sepa no, a penas hablo ya con ella, así que tendríais que preguntarle directamente.
-Em...mejor no, y hablando de la reina de roma...-dijo girándose hacia la puerta.
Tras una charla como ésa comencé a fijarme en el comportamiento de quienes me rodeaban, y era cierto que estaba cambiando, el de Haylice lo atribuí a las marcas de la espalda, y mi indiferencia siempre estuvo ahí-o al menos éso pensaba yo- pero Amy no mostraba sus motivos para estar como estaba. Su ánimo contrastaba mucho con el de las demás ya que no sólo se mostraba decaida, sino también...vulnerable, cosa a la que no estaba acostumbrada debido a su tendencia a aguantar impasible cualquier cosa.
Pero para mí no era tiempo de fijarme en los ánimos de los demás, tampoco en el mío, me topaba con los cambios físicos y porque éstos eran los más evidentes, comenzaba a ser como cualquier otro autómata, que vive porque no tiene más reemedio, no me cuestionaba nada acerca del vacío que siempre permanecía ahí, ni sobre si sentía algo o no, me limitaba a llevar una monótona relación con Haylice, y unas repetitivas conversaciones en el instituto siempre dirigidas a unos mismos temas que parecían preestablecidos. Por mi cabeza...cuando rondaba algo eran sólo preguntas correspondientes a la sustancia que el sábado, vi caer a la calzada.
Ésa misma tarde me pasé de nuevo por el callejón, a sabiendas de que habría de tener demasiada suerte como para volverle a ver, y por supuesto, no la tuve; por lo que ya que pasaba cerca, de vuelta a mi casa, pasé por la de Haylice.
-¿Sí?
-Asómate anda.
Se asomó por la ventana y le saqué la lengua, recordándole que era eso lo que él días atrás me había hecho a mí, me invitó a subir y una vez dentro nos sentamos en su cama. Cogió la guitarra y me entregó un folio.Last kiss
-Porfaa, que lo echo de menos.
-Valep.
I still remember the look on your face,
Lit through the darkness of 1:58.
The words that you whispered were just us to know.
You told me you loved me,
So why did you go?
Wait.
I had to recall now, the smell of the rain fresh on the pavement.
I ran off the plane, that sure lighted night.
The beat of your heart, it jumps through your shirt,
I can still feel your arms.
But now I'll go sit on the floor wearing your clothes,
All that I know is I don't know how to be something you miss.
I never thought we'd have a last kiss.
I never imagined we'd end like this.
Your name, forever the name on my lips.
I do remember swinging your step.
The life of the party, you're showing off again.
And I rolled my eyes and then you pulled me in,
I'm not much a dancer, before you I did.
Because I love your handshake meeting my father.
I love how you walk with your hands in your pockets.
How you kiss me when I was in the middle of saying something.
There's not a day I don't miss those rude interruptions.
And I'll go sit on the floor wearing your clothes,
All that I know is I don't know how to be something you miss.
I never thought we'd have a last kiss.
I never imagined we'd end like this.
Your name, forever the name on my lips.
So I’ll watch your life in pictures like I used to watch you sleep.
And I’ll feel you forget me like I used to feel you breathe.
And I’ll keep up with our old friends just to ask them how you are.
Hope it’s nice where you are.
And I hope the sun shines and it’s a beautiful day,
And something reminds you, you wished you had stayed.
You can plan for a change in the weather and time.
But I had never planned on you changing your mind.
And I'll go sit on the floor wearing your clothes,
All that I know is I don't know how to be something you miss.
I never thought we'd have a last kiss.
I never imagined we'd end like this.
Your name, forever the name on my lips.
Just like our last kiss.
Ever the name on my lips.
Forever the name on my lips.
Just like our last.
Conforme mi voz, llevada por la música pronunciaba esas palabras, sin ni siquiera preocuparme en traducir, mi ánimo iba bajando, y mi cabeza se paró en una frase ''sólo sé que no sé cómo ser algo a lo que eches de menos'' quedó grabada en mí, y de vez en cuando se repetía como un contestador automático, pero sin causar demasiado efecto en mí, pero ésa canción...no sé cómo lo consiguió pero tras ella avandonamos nuestras protecciones durante unos minutos, y dejando de lado su agrio caracter de días atrás, mientras ponía cara de corderito degollado preguntó:
-Em...¿Alguna novedad en padded jail?
-No...-Sílaba que duró escasos segundos en el aire antes de ser rectificada-Sí, bueno, un poco. Tuve algunos sueños más, pero intrascendentales y...
-¿Y...?
-El sábado, bueno sé que te dije que tenía que estudiar, pero necesitaba despejarme por lo que me fuí al callejón con los apuntes, para repasar allí.Debí avisarte, lo siento.
-No importa...en fin...¿Qué pasó?
-Tengo varias teorías, pero ninguna sostenible-dije tras contarle lo sucedido.
-Podría ser...sulfato de cobre¿No?
-Sí, lo tomé como posibilidad, en tal caso debería estar diluido en alcohol o gricelina, ya que sólo es soluble en estos.
-Y así no tendríamos más que alguicida para piscinas.
-Buéeh si se ingiere es tóxico.
-Un segundo-dijo sentándose junto al ordenador-''Toxico por ingestión, induce el vomito. Irritante en contacto prolongado con la piel, en este caso lavar la zona afectada con agua abundante. En contacto con los ojos lavar mínimo durante 15 minutos, y visitar el hospital para evaluar posibles daños al globo ocular.''
-Pues así es un poco inofensivo, ¿no?
-Psée buéh, más que pensar sólo en la sustancia deberíamos intentar averiguar quién era y qué hacía precisamente allí.
lunes, 31 de enero de 2011
(XXXIV) Dichosa rutina.
A la tarde llamé a Mery para apuntar los deberes que habían mandado, y al parecer seguía atascada mi capacidad de fingir entusiasmo, por lo que se percató de mi malestar pero lo justifiqué con el resfriado. Al rato colgué y me fui a mi habitación para hacer lo que acababa de anotar. Hacía bastante frio, por lo que me metí en la cama cuando lo único que me quedaba era leer. Mi madre no quiso llamarme para cenar, y a las tres de la madrugada desperté con algunos folios arrugados a mi alrededor. Los recogí y estiré, e hice la maleta para luego ponerme a dibujar, tras tantas horas dormidas ése dia dudaba poder volverme a dormir.
Y así fue, no lo conseguí de nuevo, por lo que no fue más que una larga noche, con el estómago vacío y la cabeza llena de dudas. A las siete me vestí y bajé, como la que se acaba de despertar, acabé viendo ''bob esponja'' mientras mi padre se preparaba. Volvió a hacerse todo demasiado lento, mas mi reloj comenzaba a caerme mal...era realmente frustrante no poder concentrarme en las explicaciones del profesor, pero sí tener que ''prestar atención''.
Durante la clase de inglés descubrí que a penas quedaba rastro de la marca de mi brazo. Al llegar a casa busqué la figura de cristal y encontré tan solo una bolita de a penas dos centímetros de diámetro, que por uno de mis impulsos, acabó atravesando mi garganta. Caí tal cual estaba al suelo, y vi desfilar ante mis ojos cada uno de los sueños que había tenido en padded jail, hasta pararme en uno nuevo, en la que permaneció vacía un rato hasta que apareció Haylice. Tuve que despertar, traida a la realidad por el incesante sonido del teléfono móvil.
Me levanté como pude y descolgué medio dormida.
-¿Sí?
-¿Puedes salir?
-¿Salir?¿Dónde?
-Asómate.-dijo mientras colgaba.
Me asomé a la terraza y allí estaba, al pie de mi casa, con el movil en la mano. Mis padres ya habían salido de casa, como todos los miércoles, por lo que volví a entrar y le dí al portero para que subiese.
-¿Y bien?¿A qué debo tu presencia?
Me cogió el brazo y levantó la manga dejando ver la marca de mi mano, por un momento pensé que sería eso, pero recordé que era ahí donde había tenido la línea.
-No queda a penas nada...
-¿Y la tuya?
-Mira-Dijo pasándose la camiseta por encima de los hombros, ya no era tan sólo una línea, ahora decenas de ramificaciones salían de ella terminando cada una en un pequeño puntito.
-Dios...-rocé uno de ellos y a mi contacto comenzaron a moverse, mientras la piel de su espalda ondeaba sobremanera, lo que me hizo retirar la mano.
-¿Se...se ha movido?
-Éso parece, ¿duele?
-Mmmno, si lo he notado por el movimiento...
-¿A qué crees que se debe este cambio?
-No lo sé...
-Oye, supongo que te acordarás de la figura de ''cristal'' que encontré
-Sí
-Bueno, pues...el caso es que...ahoraestáenmiestómago-Dije lo más rápido que pude por si había suerte.
-¡¿Qué? o sea...¿cómo?!
-Es una larga historia, la cosa es que me la tragué, caí al suelo, entré en padded jail, y justo cuando apareciste tú desperté a causa del móvil.
-En fin...si notas cualquier cambio avisa, y sigue comunicándome los sueños en padded jail ¿vale?
-Eh, sí sí. Bueno ya que estás aquí ¿quieres tomar algo?
-No gracias, pero si no tienes ningún exámen ni nada que hacer podríamos aprovechar y...
-Esta vez no caeré, no voy a pensar mal.
-Jop, dar una vuelta entonces.
-Jaja vale.
Salimos y estuvimos paseando hasta que calculé que mis padres estarían al llegar. No me dí cuenta de lo mucho que me dolía la cabeza hasta que me senté al volver a casa y se me pasó un poco. Pero lo atribuí a los últimos coletazos del resfriado.
Los siguientes dias se podrían resumir en fuego, hielo, agua y cristal. que fueron los ocupantes de padded jail uno cada noche. Pudieron pasar semanas sin ninguna novedad más que los sueños en padded jail, los primeros días después de su visita noté cómo su caracter se estaba agriando, pero a pesar de que no pareció mejorar no volví a fijarme en ello.
Por lo que mi vida comenzó a llenarse de indiferencia, asemejándose unos días a otros, como siempre, con pocas ocupaciones y mucho tiempo para pensar, aunque al poco aprendí a no utilizarlo en ello. Comencé a aclararme, Amy ya no resultaba ningún tipo de confusión, tampoco sentía nada ''grave'' hacia Haylice, pero cada vez adoptábamos más hábitos de pareja, por lo que sólo me dejaba llevar. Pasé así casi tres semanas, se hicieron largas pero no demasiado, prestando más atención a mis estudios mi vida parecía llevar un ritmo totalmente normal, exceptuando las múltiples apariciones en padded jail.
Bueeeeno, pues tenía varías ideas para el futuro pero he ido descartando y entre las que no me gustan y las que no encajan me he quedado como antes vv'' así que los caps tendrán que ser más cortos un tiempo, no sé xD
Y así fue, no lo conseguí de nuevo, por lo que no fue más que una larga noche, con el estómago vacío y la cabeza llena de dudas. A las siete me vestí y bajé, como la que se acaba de despertar, acabé viendo ''bob esponja'' mientras mi padre se preparaba. Volvió a hacerse todo demasiado lento, mas mi reloj comenzaba a caerme mal...era realmente frustrante no poder concentrarme en las explicaciones del profesor, pero sí tener que ''prestar atención''.
Durante la clase de inglés descubrí que a penas quedaba rastro de la marca de mi brazo. Al llegar a casa busqué la figura de cristal y encontré tan solo una bolita de a penas dos centímetros de diámetro, que por uno de mis impulsos, acabó atravesando mi garganta. Caí tal cual estaba al suelo, y vi desfilar ante mis ojos cada uno de los sueños que había tenido en padded jail, hasta pararme en uno nuevo, en la que permaneció vacía un rato hasta que apareció Haylice. Tuve que despertar, traida a la realidad por el incesante sonido del teléfono móvil.
Me levanté como pude y descolgué medio dormida.
-¿Sí?
-¿Puedes salir?
-¿Salir?¿Dónde?
-Asómate.-dijo mientras colgaba.
Me asomé a la terraza y allí estaba, al pie de mi casa, con el movil en la mano. Mis padres ya habían salido de casa, como todos los miércoles, por lo que volví a entrar y le dí al portero para que subiese.
-¿Y bien?¿A qué debo tu presencia?
Me cogió el brazo y levantó la manga dejando ver la marca de mi mano, por un momento pensé que sería eso, pero recordé que era ahí donde había tenido la línea.
-No queda a penas nada...
-¿Y la tuya?
-Mira-Dijo pasándose la camiseta por encima de los hombros, ya no era tan sólo una línea, ahora decenas de ramificaciones salían de ella terminando cada una en un pequeño puntito.
-Dios...-rocé uno de ellos y a mi contacto comenzaron a moverse, mientras la piel de su espalda ondeaba sobremanera, lo que me hizo retirar la mano.
-¿Se...se ha movido?
-Éso parece, ¿duele?
-Mmmno, si lo he notado por el movimiento...
-¿A qué crees que se debe este cambio?
-No lo sé...
-Oye, supongo que te acordarás de la figura de ''cristal'' que encontré
-Sí
-Bueno, pues...el caso es que...ahoraestáenmiestómago-Dije lo más rápido que pude por si había suerte.
-¡¿Qué? o sea...¿cómo?!
-Es una larga historia, la cosa es que me la tragué, caí al suelo, entré en padded jail, y justo cuando apareciste tú desperté a causa del móvil.
-En fin...si notas cualquier cambio avisa, y sigue comunicándome los sueños en padded jail ¿vale?
-Eh, sí sí. Bueno ya que estás aquí ¿quieres tomar algo?
-No gracias, pero si no tienes ningún exámen ni nada que hacer podríamos aprovechar y...
-Esta vez no caeré, no voy a pensar mal.
-Jop, dar una vuelta entonces.
-Jaja vale.
Salimos y estuvimos paseando hasta que calculé que mis padres estarían al llegar. No me dí cuenta de lo mucho que me dolía la cabeza hasta que me senté al volver a casa y se me pasó un poco. Pero lo atribuí a los últimos coletazos del resfriado.
Los siguientes dias se podrían resumir en fuego, hielo, agua y cristal. que fueron los ocupantes de padded jail uno cada noche. Pudieron pasar semanas sin ninguna novedad más que los sueños en padded jail, los primeros días después de su visita noté cómo su caracter se estaba agriando, pero a pesar de que no pareció mejorar no volví a fijarme en ello.
Por lo que mi vida comenzó a llenarse de indiferencia, asemejándose unos días a otros, como siempre, con pocas ocupaciones y mucho tiempo para pensar, aunque al poco aprendí a no utilizarlo en ello. Comencé a aclararme, Amy ya no resultaba ningún tipo de confusión, tampoco sentía nada ''grave'' hacia Haylice, pero cada vez adoptábamos más hábitos de pareja, por lo que sólo me dejaba llevar. Pasé así casi tres semanas, se hicieron largas pero no demasiado, prestando más atención a mis estudios mi vida parecía llevar un ritmo totalmente normal, exceptuando las múltiples apariciones en padded jail.
Bueeeeno, pues tenía varías ideas para el futuro pero he ido descartando y entre las que no me gustan y las que no encajan me he quedado como antes vv'' así que los caps tendrán que ser más cortos un tiempo, no sé xD
martes, 25 de enero de 2011
(XXXIII) Sólo tú.
Era tanto el miedo a esas palabras, deseé con todas mis fuerzas que al girarme aún no hubiese montado en el autobús, y aun a sabiendas de que ni siquiera permanecería a mi vista me giré al menos para verle alejarse, y lo único que se alejaba era el bus, que desaparecía de mi campo de visión tapado por su codo.
-Haylice...
-Oye, yo...lo siento, no pensé que fuese a afectarte así...
-Yo tampoco lo sabía, no te disculpes, es lo que me faltaba.
-¿Quieres que lo hablemos?-Dijo mientras cambiaba el rumbo hacia el parque.
-Por favor...
Acabamos sentados en el césped, vegetal que ahora tenía un gran significado para mí. A los cinco minutos de no decir nada recordé que mi madre estaría esperándome, por lo que la llamé al móvil.
-¿sí?
-Em...mamá, estoy con Haylice que hemos salido un poco tarde y ha perdido el bus, ahora subo.
-Bueno, vale, de todos modos íbamos a esperar a tu padre para almorzar.
-Gracias, chao.
-¿Quieres que hablemos entonces?
-Sí....bueno, no lo sé, todo se torna tan confuso que en realidad lo único que necesito es...
-Es...
-A tí-dije tras tragar saliva, y tomándomelo como un juramento a mí misma continué-te quiero.
Se acercó a mí y me rodeó con sus brazos, tardamos un poco en acostumbrarnos a la temperatura del otro, pero no demasiado, besó el resto de lo que había sido un intento fallido por contener las lágrimas y ayudándome a levantarme dijo:
-Vamos, que tu madre se va a preocupar.
-Pero tu autobus...
-Bah, ya le tiene que quedar poco al siguiente.
Y así fue, cuando comenzamos a volver hacia la parada otro comenzó a acercarse. Se montó en él tras un leve beso, esta vez sin decir nada, y yo inicié mi camino a casa. Cuando entré en la calle mi padre estaba llegando y me subí en el coche para hacer con él, el poco camino que quedaba.
Entramos los dos juntos a casa y tras los saludos de todas las llegadas comenzamos a almorzar. Al parecer ese dia fingir felicidad ante la familia se me había atravesado, y mi madre me notó la pesadez de mi sonrisa de plástico.(me he acordado xD)
Antes de dirigirse a su habitación, justo al terminar la comida, me preguntó.
-¿Oye estás bien?
-Sep...
-¿Te ha dejado?
-No mamá, ni piensa hacerlo-contesté cortante y me fui.
Me sentó mal la pregunta formulada tan a la ligera, como si Haylice fuese el núcleo de mi felicidad, aunque para qué engañarme, sí que lo era. Me hacía depender de él, pero era tan agradable...como cuando veías volver a tu padre del trabajo, con un regalo para tí, Haylice traía consigo mi felicidad.
No quise pensar mucho más, y me puse a estudiar, ni siquiera las matemáticas entraban ésa tarde en mi desorientada cabecita. A la hora de intentar entender algo dejé el folio, cogí la guitarra de mi padre y me senté en la cama.
A lo máximo que llegaba con mi torpeza era al punteo y algún que otro acorde, por lo que me entretuve en sacar canciones a oido, y a mi manera. Con la fragilidad que caracterizaba mi piel acabaron doliéndome los dedos a la media hora, y con la guitarra aún en el regazo acabé cantando, tú, sólo tú, de calle parís que me recordaba a Haylice, tenía el afilador del difumino (viene a ser como una cuchilla) al lado, y acabé arañándome un ''only you'' bajo el pulgar.
Cuan malo es el aburrimiento con objetos punzantes cerca y cosas sobre las que reflexionar. A los pocos minutos dejó de escocer, por lo que me bajé la manga de la camiseta y me dispuse a merendar, estábamos a 10ºC y yo iba, como acabo de mencionar, en camiseta sin ningún tipo de abrigo, y para colmo, se me ocurrió merendar leche, por supuesto fría.
Yo, y mi inteligencia amanecimos resfriados al día siguiente, me levanté a tiritones y conforme bajé mi madre me hizo volver a subir, de camino a mi habitación vi mi reflejo en una ventana, y entendí su reacción. Profundas ojeras se incrustaban en mi piel, que había palidecido por completo, menos por cierta rojez acumulada en la punta de la nariz. Parecía un payaso muerto en toda regla. Pero al igual que olvidaba, cicatrizaba, y perdonaba, también me recuperaba pronto de las cosas, tanto física como emocionalmente. Y a las dos horas en la cama, el característico amarillo de mi piel retornó a ella. Pese a comprobar esto en el espejo, volví a meterme en la cama, si mi madre me veía así de bien me mandaría para el instituto, y en otro momento yo habría aceptado sin más, pero no quería tener que enfrentarme a las miradas de Haylice y Amy, y menos aún a la decepción de Mery si descubría el arañazo de mi mano, pues le dije que no volvería a hacerlo.
Y pasé un par de horas más en la cama, cuando no aguantaba más, salí a despejarme, y ya era suficientemente tarde como para que mi madre no me dijese de ir al insti. No desayuné por la hora, y no almorcé con la excusa de que acabaría devolviendo todo lo que me echase a la boca, por lo que mi dia se basó en deambular de una esquina de mi habitación-en la que se encontraba la cama-y la opuesta-la mesilla.
-Haylice...
-Oye, yo...lo siento, no pensé que fuese a afectarte así...
-Yo tampoco lo sabía, no te disculpes, es lo que me faltaba.
-¿Quieres que lo hablemos?-Dijo mientras cambiaba el rumbo hacia el parque.
-Por favor...
Acabamos sentados en el césped, vegetal que ahora tenía un gran significado para mí. A los cinco minutos de no decir nada recordé que mi madre estaría esperándome, por lo que la llamé al móvil.
-¿sí?
-Em...mamá, estoy con Haylice que hemos salido un poco tarde y ha perdido el bus, ahora subo.
-Bueno, vale, de todos modos íbamos a esperar a tu padre para almorzar.
-Gracias, chao.
-¿Quieres que hablemos entonces?
-Sí....bueno, no lo sé, todo se torna tan confuso que en realidad lo único que necesito es...
-Es...
-A tí-dije tras tragar saliva, y tomándomelo como un juramento a mí misma continué-te quiero.
Se acercó a mí y me rodeó con sus brazos, tardamos un poco en acostumbrarnos a la temperatura del otro, pero no demasiado, besó el resto de lo que había sido un intento fallido por contener las lágrimas y ayudándome a levantarme dijo:
-Vamos, que tu madre se va a preocupar.
-Pero tu autobus...
-Bah, ya le tiene que quedar poco al siguiente.
Y así fue, cuando comenzamos a volver hacia la parada otro comenzó a acercarse. Se montó en él tras un leve beso, esta vez sin decir nada, y yo inicié mi camino a casa. Cuando entré en la calle mi padre estaba llegando y me subí en el coche para hacer con él, el poco camino que quedaba.
Entramos los dos juntos a casa y tras los saludos de todas las llegadas comenzamos a almorzar. Al parecer ese dia fingir felicidad ante la familia se me había atravesado, y mi madre me notó la pesadez de mi sonrisa de plástico.(me he acordado xD)
Antes de dirigirse a su habitación, justo al terminar la comida, me preguntó.
-¿Oye estás bien?
-Sep...
-¿Te ha dejado?
-No mamá, ni piensa hacerlo-contesté cortante y me fui.
Me sentó mal la pregunta formulada tan a la ligera, como si Haylice fuese el núcleo de mi felicidad, aunque para qué engañarme, sí que lo era. Me hacía depender de él, pero era tan agradable...como cuando veías volver a tu padre del trabajo, con un regalo para tí, Haylice traía consigo mi felicidad.
No quise pensar mucho más, y me puse a estudiar, ni siquiera las matemáticas entraban ésa tarde en mi desorientada cabecita. A la hora de intentar entender algo dejé el folio, cogí la guitarra de mi padre y me senté en la cama.
A lo máximo que llegaba con mi torpeza era al punteo y algún que otro acorde, por lo que me entretuve en sacar canciones a oido, y a mi manera. Con la fragilidad que caracterizaba mi piel acabaron doliéndome los dedos a la media hora, y con la guitarra aún en el regazo acabé cantando, tú, sólo tú, de calle parís que me recordaba a Haylice, tenía el afilador del difumino (viene a ser como una cuchilla) al lado, y acabé arañándome un ''only you'' bajo el pulgar.
Cuan malo es el aburrimiento con objetos punzantes cerca y cosas sobre las que reflexionar. A los pocos minutos dejó de escocer, por lo que me bajé la manga de la camiseta y me dispuse a merendar, estábamos a 10ºC y yo iba, como acabo de mencionar, en camiseta sin ningún tipo de abrigo, y para colmo, se me ocurrió merendar leche, por supuesto fría.
Yo, y mi inteligencia amanecimos resfriados al día siguiente, me levanté a tiritones y conforme bajé mi madre me hizo volver a subir, de camino a mi habitación vi mi reflejo en una ventana, y entendí su reacción. Profundas ojeras se incrustaban en mi piel, que había palidecido por completo, menos por cierta rojez acumulada en la punta de la nariz. Parecía un payaso muerto en toda regla. Pero al igual que olvidaba, cicatrizaba, y perdonaba, también me recuperaba pronto de las cosas, tanto física como emocionalmente. Y a las dos horas en la cama, el característico amarillo de mi piel retornó a ella. Pese a comprobar esto en el espejo, volví a meterme en la cama, si mi madre me veía así de bien me mandaría para el instituto, y en otro momento yo habría aceptado sin más, pero no quería tener que enfrentarme a las miradas de Haylice y Amy, y menos aún a la decepción de Mery si descubría el arañazo de mi mano, pues le dije que no volvería a hacerlo.
Y pasé un par de horas más en la cama, cuando no aguantaba más, salí a despejarme, y ya era suficientemente tarde como para que mi madre no me dijese de ir al insti. No desayuné por la hora, y no almorcé con la excusa de que acabaría devolviendo todo lo que me echase a la boca, por lo que mi dia se basó en deambular de una esquina de mi habitación-en la que se encontraba la cama-y la opuesta-la mesilla.
lunes, 24 de enero de 2011
(XXXII) Estremecidos.
es mi impresión...o he cambiado el modo de escribir? xDD
La mañana avanzó lenta, muy lenta, cuando me aburría recoría la línea de mi brazo con los dedos a falta de un entretenimiento mejor. Así fueron también las demás mañanas, la monotonía que tomaron los días los hacía parecer fotocopias los unos de los otros. Era llegar al instituto, estremecerme, atender en clase, hablar con Haylice, y con las chicas de vez en cuando. Amy no tardó en adentrarse en padded jail, la noche correspondiente al tercer día de clase, me dio un martillazo, que de no ser porque me ví romperme en pedacitos me habría resultado incluso cómico. Ésto no ayudó con los estremecimientos, y cada vez me costaba más mantener la compostura al llegar al instituto.
El primer fin de semana posterior al comienzo del trimestre lo pasé ocupado, para no pensar, el viernes me fui a casa de Ana, donde acabamos conversando y tocando ella la guitarra, y yo la flauta, cosa que me hacia sentir muy inferior y muy torpe. El sábado por la mañana lo pasé dibujando casi entero, y por la tarde me fui con Aylín, que me presentó a Christal, con la que a penas pude hablar debido a su ''timidez'' me dió su msn y lo apunté. Al parecer daba un cambio tremendo cuando no hablaba cara a cara contigo, y quise comprobarlo.
Y el domingo me encerré a estudiar, -estando aburrida al poco tiempo-, para no dejar que mi cabeza danzase de un tema a otro sin poder llevar yo sus riendas. Estudiar vino a significar escribir, en los márgenes de los apuntes ''inyecté'' un microrelato sobre sueños, y de puro aburrimiento acabé con la libreta de la lírica sobre la mesa, en la que me explayé intentando plasmar mi confusión sobre papel.
La tarde la pasé hablando con Crhistal, Ana y Amy. En realidad mi objetivo era contactar con Haylice, pero no estaba conectado. Tampoco pude hablar con él a la mañana siguiente, ya que faltó al instituto, por lo que no pude informarle de que había soñado con padded jail, no me convenía que supiese de la existencia de ése sueño en concreto. En realidad no fue nada... pero era tanto el anhelo de que ese momento, echada en los cojines, con Amy casi sobre mí. Tan grande el amor plasmado en los ojos de mi personaje, que casi llegué a creerlo.
Sentada sola en clase, miraba el hueco en el que Haylice y yo solíamos sentarnos y me repetía continuamente''le quiero'' ya que el sueño me había hecho dudar de mis sentimientos hacia él, y hacia Amy, no pude mirarle a la cara durante toda la mañana, y en cuanto mi vista se desviaba hacía ella los ojos estaban a punto de desbordárseme diluidos entre lágrimas. Qué manejable y cambiante me sentía,si un sólo sueño me hacía dudar de esa manera no quería ni saber qué sería de mí cuando Haylice me dejara...
Ésa idea rondó mi cabeza un buen rato, era cierto, nunca me había parado a pensar que estábamos durando bastante, para tratarse de mí, y el dolor que me produjo pensar en una posible ruptura me hizo aclararme un poco. Seguía ''amándole'' y aunque negásemos ser pareja, teníamos todos los derechos de una. Aun echando de menos a Haylice en ése preciso momento, aun queriendo estar con él durante...años, mi confusión hacia Amy no disminuía.
''Es sólo un sueño, para mañana no quedará ni un atisbo de esta...atracción'' intentaba convencerme de ello, ya había perdido práctica a éso de matar las emociones, gracias a que con Haylice no hacía falta; pero estaba segura de que lo conseguiría.
Mientras tanto evitaba cualquier clase de contacto, en especial el visual ya que inexplicablemente era el que más me afectaba. Durante el recreo quiso preguntar sobre mi actitud distante, y colocando su barbilla en mi hombro susurró:
-¿Pasa algo?
-Mnno, sólo que no tengo ganas de hablar-dije conteniendo la respiración, con la esperanza de que su delicioso olor no inundase mi olfato.
-¿Y eso?
-No es nada, cosas con...¡Haylice!-Exclamé saltando del bordillo en el que estábamos sentadas y caminando hacia él.
-Holap.
-¿Cómo que holap?¿Por qué llegas ahora?
-Me quedé dormido y mi madre no quiso despertarme.
-Wo, por lo menos es compasiva, la mía me ha despertado a voces, diciendo que por qué había apagado el despertador jaja.
-¿Tú tampoco has dormido bien?
-Uff a penas dos horas.
-Pues ya somos dos.-Dicho esto tocó el timbre que nos hizo dirigirnos hacia la clase de sociales.
La cual pasó bastante más rápido que las anteriores debido a la presencia de Haylice, con el que pude conversar durante los ratos desocupados, y que además era la excusa perfecta para mi distancia con las chicas.
A la salida me dirigí a la parada del bus con él, aunque yo pensara subirme andando, y cuando éste se dejó ver tras la curba se levantó, e inclinándose hacia mí dejó que sus labios rozasen los míos durante a penas un segundo, susurrando tras ello: ''te quiero''
Cada una de las letras de su frase se clavaron sobre mi corazón como punzantes agujas de hielo, la culpabilidad me arrolló y comencé a andar hacia casa sin responderle, mientras lo imaginaba buscando ya asiento en el autobús. No entendí muy bien por qué fue ésto, pero nunca me lo había dicho tan a la ligera, y nunca me había afectado tantísimo. Debí responder con un ''y yo a tí'' pero en ese momento, sobraban las mentiras, y las obviedades; y no sabía cuál de las dos cosas sería mi respuesta.
La mañana avanzó lenta, muy lenta, cuando me aburría recoría la línea de mi brazo con los dedos a falta de un entretenimiento mejor. Así fueron también las demás mañanas, la monotonía que tomaron los días los hacía parecer fotocopias los unos de los otros. Era llegar al instituto, estremecerme, atender en clase, hablar con Haylice, y con las chicas de vez en cuando. Amy no tardó en adentrarse en padded jail, la noche correspondiente al tercer día de clase, me dio un martillazo, que de no ser porque me ví romperme en pedacitos me habría resultado incluso cómico. Ésto no ayudó con los estremecimientos, y cada vez me costaba más mantener la compostura al llegar al instituto.
El primer fin de semana posterior al comienzo del trimestre lo pasé ocupado, para no pensar, el viernes me fui a casa de Ana, donde acabamos conversando y tocando ella la guitarra, y yo la flauta, cosa que me hacia sentir muy inferior y muy torpe. El sábado por la mañana lo pasé dibujando casi entero, y por la tarde me fui con Aylín, que me presentó a Christal, con la que a penas pude hablar debido a su ''timidez'' me dió su msn y lo apunté. Al parecer daba un cambio tremendo cuando no hablaba cara a cara contigo, y quise comprobarlo.
Y el domingo me encerré a estudiar, -estando aburrida al poco tiempo-, para no dejar que mi cabeza danzase de un tema a otro sin poder llevar yo sus riendas. Estudiar vino a significar escribir, en los márgenes de los apuntes ''inyecté'' un microrelato sobre sueños, y de puro aburrimiento acabé con la libreta de la lírica sobre la mesa, en la que me explayé intentando plasmar mi confusión sobre papel.
La tarde la pasé hablando con Crhistal, Ana y Amy. En realidad mi objetivo era contactar con Haylice, pero no estaba conectado. Tampoco pude hablar con él a la mañana siguiente, ya que faltó al instituto, por lo que no pude informarle de que había soñado con padded jail, no me convenía que supiese de la existencia de ése sueño en concreto. En realidad no fue nada... pero era tanto el anhelo de que ese momento, echada en los cojines, con Amy casi sobre mí. Tan grande el amor plasmado en los ojos de mi personaje, que casi llegué a creerlo.
Sentada sola en clase, miraba el hueco en el que Haylice y yo solíamos sentarnos y me repetía continuamente''le quiero'' ya que el sueño me había hecho dudar de mis sentimientos hacia él, y hacia Amy, no pude mirarle a la cara durante toda la mañana, y en cuanto mi vista se desviaba hacía ella los ojos estaban a punto de desbordárseme diluidos entre lágrimas. Qué manejable y cambiante me sentía,si un sólo sueño me hacía dudar de esa manera no quería ni saber qué sería de mí cuando Haylice me dejara...
Ésa idea rondó mi cabeza un buen rato, era cierto, nunca me había parado a pensar que estábamos durando bastante, para tratarse de mí, y el dolor que me produjo pensar en una posible ruptura me hizo aclararme un poco. Seguía ''amándole'' y aunque negásemos ser pareja, teníamos todos los derechos de una. Aun echando de menos a Haylice en ése preciso momento, aun queriendo estar con él durante...años, mi confusión hacia Amy no disminuía.
''Es sólo un sueño, para mañana no quedará ni un atisbo de esta...atracción'' intentaba convencerme de ello, ya había perdido práctica a éso de matar las emociones, gracias a que con Haylice no hacía falta; pero estaba segura de que lo conseguiría.
Mientras tanto evitaba cualquier clase de contacto, en especial el visual ya que inexplicablemente era el que más me afectaba. Durante el recreo quiso preguntar sobre mi actitud distante, y colocando su barbilla en mi hombro susurró:
-¿Pasa algo?
-Mnno, sólo que no tengo ganas de hablar-dije conteniendo la respiración, con la esperanza de que su delicioso olor no inundase mi olfato.
-¿Y eso?
-No es nada, cosas con...¡Haylice!-Exclamé saltando del bordillo en el que estábamos sentadas y caminando hacia él.
-Holap.
-¿Cómo que holap?¿Por qué llegas ahora?
-Me quedé dormido y mi madre no quiso despertarme.
-Wo, por lo menos es compasiva, la mía me ha despertado a voces, diciendo que por qué había apagado el despertador jaja.
-¿Tú tampoco has dormido bien?
-Uff a penas dos horas.
-Pues ya somos dos.-Dicho esto tocó el timbre que nos hizo dirigirnos hacia la clase de sociales.
La cual pasó bastante más rápido que las anteriores debido a la presencia de Haylice, con el que pude conversar durante los ratos desocupados, y que además era la excusa perfecta para mi distancia con las chicas.
A la salida me dirigí a la parada del bus con él, aunque yo pensara subirme andando, y cuando éste se dejó ver tras la curba se levantó, e inclinándose hacia mí dejó que sus labios rozasen los míos durante a penas un segundo, susurrando tras ello: ''te quiero''
Cada una de las letras de su frase se clavaron sobre mi corazón como punzantes agujas de hielo, la culpabilidad me arrolló y comencé a andar hacia casa sin responderle, mientras lo imaginaba buscando ya asiento en el autobús. No entendí muy bien por qué fue ésto, pero nunca me lo había dicho tan a la ligera, y nunca me había afectado tantísimo. Debí responder con un ''y yo a tí'' pero en ese momento, sobraban las mentiras, y las obviedades; y no sabía cuál de las dos cosas sería mi respuesta.
jueves, 20 de enero de 2011
(XXXI) Vuelta a empezar.
i
Siento la penosa calidad del capítulo de hoy pero no doy para más, necesitaba una evasión, y qué mejor que escribir una realidad ajena?? Así que esto no quiere decir que vaya a retomar los capis tan pronto, no sé qué hare, sorry vv''
Conversamos durante el desayuno, después subí a ''hacer la maleta'' me apenaba volver a casa, pero en realidad nos vendría bien descansar el uno del otro, después de guardar las cosas que estaba segura de que no volvería a utilizar me ofreció echar ''una última partida'' acepté más convencida que las otras veces, ya había comenzado a pillarle el tranquillo -un poco tarde, sí- y ya no consistía en perder en todo menos en tenis, aunque seguíamos llevando una gran diferencia en las puntuaciones. Sobre la una mis padres llamaron, para decirme que me llegarían entre las cinco y las seis y que para entonces tendría que estar totalmente preparada. Con la llamada paramos de jugar, y subimos a la habitación, ambos a dibujar, tras veinte minutos haciendo desastres, ya que con su mirada fija en mi perfil no podía concentrarme y acabé haciendo animalitos cabezones realmente ridículos de ojos saltones y miradas de las que intimidan. Llené la hoja con monigotes de ése tipo, y cuando no quedaban más por plasmar me puse a escribir, intentando no cambiar de posturas a sabiendas de que me estaba dibujando. Cuando eran ya las dos bajamos para ver si podíamos ayudar con la comida, y en efecto, acabamos los dos pelando patatas para las tres y algo ya habíamos terminado de almorzar, y subimos de nuevo, esta vez la letra que me entregó estuvo a punto de hacerme llorar, claro que bastante estaba estropeando la canción como para añadirle unas lágrimas, en realidad no era para tanto pero quizá estuviese sensible(?). http://www.youtube.com/watch?v=SVBDO1J-LHs
La hora restante la pasamos hablando de cosas sin sentido, me encantaban las conversaciones que compartíamos, tan vanas, tan... leves, eran realmente agradables. Cuando mis padres llegaron se quedaron dentro un rato agradeciéndoselo todo a su madre, mientras nosotros nos despedíamos, pero después se justificaron con que el viaje había sido muy cansado y querían llegar ya a casa, y nos fuimos. Cuando llegamos a casa deshicimos las maletas y cada uno se fue por su lado tras haber comentado el viaje, por su parte, y mis días en casa de Haylice.
Me puse a leer, ''el principito'' hacía años que no lo leía, y a penas lo recordaba, me mantubo ocupada un buen rato, ya que quise leerlo detenidamente para ''descifrar sus metáforas'' cuando lo terminé bajé al ordenador, en fin...no tenía nada mejor que hacer. Unas horas más tardes llegó mi hermano, lo que no probocó a penas cambio en el ambiente. Cuando se hizo suficientemente tadre me fui a mi habitación, a intentar dormir. La mañana siguiente fue como un día de reyes atrasado, y mis padres nos informaron de que la tarde la pasaríamos con la familia para los regalos de reyes y suvenirs del viaje. Tanto ése, como el día siguiente se hicieron eternos, y eran los dos últimos días de vacaciones. Tanto ése, como el día siguiente se hicieron eternos, y eran los dos últimos días de vacaciones. De vez en cuando me conectaba, pero la mayor parte del tiempo la pasé escribiendo.
La vuelta a clase fue bastante típica, abrazos por todas partes, aunque la tirantez en el ambiente se notaba, entre Mery, Amy y yo, mientras para quitar tensión reíamos con Ana. Los descansos y recreos los seguía pasando con ellas, y las clases con Haylice. Que en las de poco interés me pasaba una hoja.
Hey.¿Qué tal las vacas? e_ê
Jaja como si no lo supieras xD
Me has pillado :O
Jeje...
UUU ''jeje'' ¿Qué pasa??
Pss nada, que yo sepa.
Algo te pasa
Quizá, pero a saber:S
Buéh, te ayudo a averiguar....
Si no lo sé ni yo.
Ya, pero yo te observo desde fuera e.e
Sabes que me intimida que me mireen D:
Ai buéh la cosa es sacar algo en claro...
A ver
Esta mañana, cuando has llegado ha saludar a tus amigas, te han flaqueado las piernas.
Pfff si tú lo dices8-)
Y creo saber por quién.
Éeeeso sí que no
Amy
-.-'' No me han flaqueado las piernas
Jajaja ¿ahora lo niegas?
Antes tampoco lo afirmé
Ya ya... xD Buéh, no puedo reprocharte nada
¬¬ Cambiamos de tema mejor? xDDD
OOkiz
De qué quieres hablar??
Siento la penosa calidad del capítulo de hoy pero no doy para más, necesitaba una evasión, y qué mejor que escribir una realidad ajena?? Así que esto no quiere decir que vaya a retomar los capis tan pronto, no sé qué hare, sorry vv''
Conversamos durante el desayuno, después subí a ''hacer la maleta'' me apenaba volver a casa, pero en realidad nos vendría bien descansar el uno del otro, después de guardar las cosas que estaba segura de que no volvería a utilizar me ofreció echar ''una última partida'' acepté más convencida que las otras veces, ya había comenzado a pillarle el tranquillo -un poco tarde, sí- y ya no consistía en perder en todo menos en tenis, aunque seguíamos llevando una gran diferencia en las puntuaciones. Sobre la una mis padres llamaron, para decirme que me llegarían entre las cinco y las seis y que para entonces tendría que estar totalmente preparada. Con la llamada paramos de jugar, y subimos a la habitación, ambos a dibujar, tras veinte minutos haciendo desastres, ya que con su mirada fija en mi perfil no podía concentrarme y acabé haciendo animalitos cabezones realmente ridículos de ojos saltones y miradas de las que intimidan. Llené la hoja con monigotes de ése tipo, y cuando no quedaban más por plasmar me puse a escribir, intentando no cambiar de posturas a sabiendas de que me estaba dibujando. Cuando eran ya las dos bajamos para ver si podíamos ayudar con la comida, y en efecto, acabamos los dos pelando patatas para las tres y algo ya habíamos terminado de almorzar, y subimos de nuevo, esta vez la letra que me entregó estuvo a punto de hacerme llorar, claro que bastante estaba estropeando la canción como para añadirle unas lágrimas, en realidad no era para tanto pero quizá estuviese sensible(?). http://www.youtube.com/watch?v=SVBDO1J-LHs
La hora restante la pasamos hablando de cosas sin sentido, me encantaban las conversaciones que compartíamos, tan vanas, tan... leves, eran realmente agradables. Cuando mis padres llegaron se quedaron dentro un rato agradeciéndoselo todo a su madre, mientras nosotros nos despedíamos, pero después se justificaron con que el viaje había sido muy cansado y querían llegar ya a casa, y nos fuimos. Cuando llegamos a casa deshicimos las maletas y cada uno se fue por su lado tras haber comentado el viaje, por su parte, y mis días en casa de Haylice.
Me puse a leer, ''el principito'' hacía años que no lo leía, y a penas lo recordaba, me mantubo ocupada un buen rato, ya que quise leerlo detenidamente para ''descifrar sus metáforas'' cuando lo terminé bajé al ordenador, en fin...no tenía nada mejor que hacer. Unas horas más tardes llegó mi hermano, lo que no probocó a penas cambio en el ambiente. Cuando se hizo suficientemente tadre me fui a mi habitación, a intentar dormir. La mañana siguiente fue como un día de reyes atrasado, y mis padres nos informaron de que la tarde la pasaríamos con la familia para los regalos de reyes y suvenirs del viaje. Tanto ése, como el día siguiente se hicieron eternos, y eran los dos últimos días de vacaciones. Tanto ése, como el día siguiente se hicieron eternos, y eran los dos últimos días de vacaciones. De vez en cuando me conectaba, pero la mayor parte del tiempo la pasé escribiendo.
La vuelta a clase fue bastante típica, abrazos por todas partes, aunque la tirantez en el ambiente se notaba, entre Mery, Amy y yo, mientras para quitar tensión reíamos con Ana. Los descansos y recreos los seguía pasando con ellas, y las clases con Haylice. Que en las de poco interés me pasaba una hoja.
Hey.¿Qué tal las vacas? e_ê
Jaja como si no lo supieras xD
Me has pillado :O
Jeje...
UUU ''jeje'' ¿Qué pasa??
Pss nada, que yo sepa.
Algo te pasa
Quizá, pero a saber:S
Buéh, te ayudo a averiguar....
Si no lo sé ni yo.
Ya, pero yo te observo desde fuera e.e
Sabes que me intimida que me mireen D:
Ai buéh la cosa es sacar algo en claro...
A ver
Esta mañana, cuando has llegado ha saludar a tus amigas, te han flaqueado las piernas.
Pfff si tú lo dices8-)
Y creo saber por quién.
Éeeeso sí que no
Amy
-.-'' No me han flaqueado las piernas
Jajaja ¿ahora lo niegas?
Antes tampoco lo afirmé
Ya ya... xD Buéh, no puedo reprocharte nada
¬¬ Cambiamos de tema mejor? xDDD
OOkiz
De qué quieres hablar??
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