martes, 25 de enero de 2011

(XXXIII) Sólo tú.

Era tanto el miedo a esas palabras, deseé con todas mis fuerzas que al girarme aún no hubiese montado en el autobús, y aun a sabiendas de que ni siquiera permanecería a mi vista me giré al menos para verle alejarse, y lo único que se alejaba era el bus, que desaparecía de mi campo de visión tapado por su codo.
-Haylice...
-Oye, yo...lo siento, no pensé que fuese a afectarte así...
-Yo tampoco lo sabía, no te disculpes, es lo que me faltaba.
-¿Quieres que lo hablemos?-Dijo mientras cambiaba el rumbo hacia el parque.
-Por favor...
    Acabamos sentados en el césped, vegetal que ahora tenía un gran significado para mí. A los cinco minutos de no decir nada recordé que mi madre estaría esperándome, por lo que la llamé al móvil.
-¿sí?
-Em...mamá, estoy con Haylice que hemos salido un poco tarde y ha perdido el bus, ahora subo.
-Bueno, vale, de todos modos íbamos a esperar a tu padre para almorzar.
-Gracias, chao.

-¿Quieres que hablemos entonces?
-Sí....bueno, no lo sé, todo se torna tan confuso que en realidad lo único que necesito es...
-Es...
-A tí-dije tras tragar saliva, y tomándomelo como un juramento a mí misma continué-te quiero.
    Se acercó a mí y me rodeó con sus brazos, tardamos un poco en acostumbrarnos a la temperatura del otro, pero no demasiado, besó el resto de lo que había sido un intento fallido por contener las lágrimas y ayudándome a levantarme dijo:
-Vamos, que tu madre se va a preocupar.
-Pero tu autobus...
-Bah, ya le tiene que quedar poco al siguiente.
Y así fue, cuando comenzamos a volver hacia la parada otro comenzó a acercarse. Se montó en él tras un leve beso, esta vez sin decir nada, y yo inicié mi camino a casa. Cuando entré en la calle mi padre estaba llegando y me subí en el coche para hacer con él, el poco camino que quedaba.
    Entramos los dos juntos a casa y tras los saludos de todas las llegadas comenzamos a almorzar. Al parecer ese dia fingir felicidad ante la familia se me había atravesado, y mi madre me notó la pesadez de mi sonrisa de plástico.(me he acordado xD)
    Antes de dirigirse a su habitación, justo al terminar la comida, me preguntó.
-¿Oye estás bien?
-Sep...
-¿Te ha dejado?
-No mamá, ni piensa hacerlo-contesté cortante y me fui.
Me sentó mal la pregunta formulada tan a la ligera, como si Haylice fuese el núcleo de mi felicidad, aunque para qué engañarme, sí que lo era. Me hacía depender de él, pero era tan agradable...como cuando veías volver a tu padre del trabajo, con un regalo para tí, Haylice traía consigo mi felicidad.
No quise pensar mucho más, y me puse a estudiar, ni siquiera las matemáticas entraban ésa tarde en mi desorientada cabecita. A la hora de intentar entender algo dejé el folio, cogí la guitarra de mi padre y me senté en la cama.
    A lo máximo que llegaba con mi torpeza era al punteo y algún que otro acorde, por lo que me entretuve en sacar canciones a oido, y a mi manera. Con la fragilidad que caracterizaba mi piel acabaron doliéndome los dedos a la media hora, y con la guitarra aún en el regazo acabé cantando, tú, sólo tú, de calle parís  que me recordaba a Haylice, tenía el afilador del difumino (viene a ser como una cuchilla) al lado, y acabé arañándome un ''only you''  bajo el pulgar.
    Cuan malo es el aburrimiento con objetos punzantes cerca y cosas sobre las que reflexionar. A los pocos minutos dejó de escocer, por lo que me bajé la manga de la camiseta y me dispuse a merendar, estábamos a 10ºC y yo iba, como acabo de mencionar, en camiseta sin ningún tipo de abrigo, y para colmo, se me ocurrió merendar leche, por supuesto fría.
    Yo, y mi inteligencia amanecimos resfriados al día siguiente, me levanté a tiritones y conforme bajé mi madre me hizo volver a subir, de camino a mi habitación vi mi reflejo en una ventana, y entendí su reacción. Profundas ojeras se incrustaban en mi piel, que había palidecido por completo, menos por cierta rojez acumulada en la punta de la nariz. Parecía un payaso muerto en toda regla. Pero al igual que olvidaba, cicatrizaba, y perdonaba, también me recuperaba pronto de las cosas, tanto física como emocionalmente. Y a las dos horas en la cama, el característico amarillo de mi piel retornó a ella. Pese a comprobar esto en el espejo, volví a meterme en la cama, si mi madre me veía así de bien me mandaría para el instituto, y en otro momento yo habría aceptado sin más, pero no quería tener que enfrentarme a las miradas de Haylice y Amy, y menos aún a la decepción de Mery si descubría el arañazo de mi mano, pues le dije que no volvería a hacerlo.
    Y pasé un par de horas más en la cama, cuando no aguantaba más, salí a despejarme, y ya era suficientemente tarde como para que mi madre no me dijese de ir al insti. No desayuné por la hora, y no almorcé con la excusa de que acabaría devolviendo todo lo que me echase a la boca, por lo que mi dia se basó en deambular de una esquina de mi habitación-en la que se encontraba la cama-y la opuesta-la mesilla.

2 comentarios:

  1. bueh....es corto, eprose perfecto e intenso....mola...oye, no te "rayes" por lo de "haylice" XDDD-en ambos sentidos XDD, puede que parezca que me lotomo a broma, incluso cuando estás tu delante, pero te prometo que como te cortes otra vez me enfadará de lo lindo...espero que te tomes esta amenaza en serio...ok?
    al fin y al cabo...no tiene ningún fianl...nada tiene un final, y por supuesto, si por si las moscas lo tuviese, sería trágico...

    Oye, siento haberte decepcionado por lo que hice-ni si quiera lo menciones por comentarios, espero que ya sepas por qué....por la persona tan especial que lee mi fic-no pretendía, pero bueno....hoy lo h ehecho bien, y tu en cambio, has flojeado...y si no quieres que me sienta de epcionada por ti...nbo lo hagas...tal vez sea el único modo que tenagas dfe dejar salir el dolor, pero no yo estoy ahí...y sabes que cuando quieras contarme algo, puedees hacerlo...bueno, dejo de enrollarme y te digo...no lo vuelvas a hacer poruqe me enfadaré muchísimo-aunque tu tambien tengas motivos para enfadarte.

    :D

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  2. Todo tiene un final, si no fuese así, no viviríamos cada instante como si fuera único.
    PD: No me esperéis mañana, porque el tiempo y los errores han tomado dominio en mí...

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