martes, 28 de diciembre de 2010

(XXV) Visitas.

    Llegué a mi casa, mi padre me puso una gasa y me dió un antiinflamatorio, ya que no era nada grave. Almorzamos, mientras le contaba a mi hermano la versión de la historia que mis padres concían.
    Puse el ordenador y estuve un rato hablando con Aylín Mery, y sobretodo con Ana, la que se aburría y me preguntó qué había hecho durante la mañana, ¿mi respuesta? ''despeñarme por el monte'' y contándolo como una anécdota nos echamos unas risas.
    A la noche se conectó Haylice, que se extrañó de mi lentitud al responder y me preguntó, contesté despreocupadamente que era porque sólo escribía con una mano. Al preguntarme sorprendido me di cuenta del patón que acababa de meter ya que si lo hablaba con él, me sentiría en la obligación de contárselo todo, y me justifiqué diciendo que estaba comiendo una manzana. Me dijo que se lo había contado Ana, creyendo que él ya lo sabía, y mientras me ''regañaba'' le dije que tenía que irme, que lo hablaríamos mañana con más tranquilidad, a lo que se ofreció a venir a visitarme. Me negué en rotundo, no quería hacerlo subir solo hasta mi casa después de haberle hecho bajar a oscuras la otra vez.
    Esa noche padded jail estaba, cómo no, cubierta de hielo, que tomaba diferentes formas a mi paso. Una de ellas la de la figura que tenía entre mis manos al despertar en el bosque.
    A la mañana siguiente cuando fui a ducharme lo que menos me apetecía era ducharme con agua fria, como casi siempre, por lo que llené a mitad la bañera y me dispuse a permanecer ahí tumbada al menos veinte minutos. A los cinco ya me había aburrido y el agua se había enfriado, por lo que terminé y salí.
    Habiendo salido mis padres y mi hermano, cada uno por su lado, me coloqué un pijama a rayas azules y me fui andando en calcetines. Y acabé subiendo y bajando escaleras de puntillas, mientras recogía y cantaba   Satisfaction http://www.youtube.com/watch?v=Y-sq4pYQx38&feature=related cosa que hacía ya con menos frecuencia,  pero que hacía unos meses me encantaba hamichaelcer.
    Sobre la hora de comer llegaron mis padres, y almorzamos como cualquier otro día, exceptuando la ausencia de mi hermano, que pasaría fuera todo el día. Tras éso, me fui al ordenador, -ya con los zapatos puestos- dispuesta a evadirme un rato. Estube hablando con Haylice, y le expliqué por qué no quería qque viniese, poco después se despidió diciendo que tenía que irse.
    Había transcurrido media hora cuando llamaron a mi puerta, contemplé la posibilidad de que fuese él, pero recordé que mi hermano estaba fuera, y quizá fuese él de regreso, por lo que no me arreglé ni nada. Abrí la puerta, y allí estaba Haylice, con una sonrisa en los labios, que mientras saludaba se apartó para dejarme ver que le había traido su madre en coche y no tenía que preocuparme por que hiciese sólo el camino, ya que también lo recogería si era necesario-genial, y yo en pijama.
-¿Quién es?-sonó la voz de mi madre desde arriba.
-Em...es Haylice, mamá.
-Ahh no sabía que fuese a venir.
-No, ni yo tampoco.
-¿Y eso? ¿Ha venido sólo?
-No, le ha traido su madre.
-Ahh si sigue aquí dile que si quiere que pase.
    Tras un rato dudando aceptó, mi madre bajó ya algo arreglada,- al menos más que yo-disculpándose por las molestias. Resultaron ser compañeras de la universidad por lo que se pasó en mi casa toda la tarde.
    Yo por mi parte me encerré con Haylice dispuesta a darle explicaciones, tras contarle la escenita del campo le hablé de padded jail, práctica,emte una hora hablando sólo yo. Me dijo que no le diese demasiada importancia, pero que cuando soñase cosas así  se lo contase, acepté.

-Y...cambiando de tema, en el dibujo...
-Sí, había una canción, me acordé después.
-He copiado la letra, por si la quieres. -dije sacando la hoja en la que la tenia escrita.
-Mmno, no hace falta, tengo varios borradores.
-¿Cómo es la música?
-Pues...en realidad no le puse música, esperaba que me ayudases.
-Uf en éso no puedo ayudarte, se me da de pena.
-Bueno, pero intenta cantármela al menos-dijo poniendo ojitos.-yo te acompaño con la guitarra, ¿puedo?-pidió permiso mientras cogía una guitarra que mi padre, muy oportuno había dejado tras el sofá.
-¿Qué remedio?-suspiré en un intento de poner los ojos en blanco.
    Me alegré de haberlo intentado ya la noche anterior. Me levanté del sofá en el que estábamos sentados y me apollé en el mueble de enfrente para ver a Haylice tocando la guitarra. Intentando no desconcentrarme clavé la vista en el papel, e hice algo parecido a lo de la noche anterior.
-Mmm me gusta-dijo cuando terminamos.
-Psé, la voz falla, pero la letra es perfecta.
-Jajaja no mujer, ni es perfecta ni la voz falla. La música entra un poco rara, pero no está mal para ser tu primera vez...
-Bueno, he de confesar que lo había intentado ya.
-Jajaja lo suponía, bueno aun así está genial.
-Em...supongo que gracias. Por cierto, me ha encantado la letra, dibujas, escribes, tocas la guitarra, ¿hay algo que no hagas?
-Cantar, se me da realmente mal jaja. ¿Y tú? Porque tengo entendido que escribes, sacas canciones a oido, dibujas, cantas...
-Bah pero eso es por puro entretenimiento, pero....bailar! es lo peor que me puedes pedir hacer, bueno eso y manejar cualquier cosa con ruedas.
-Jajajaa ya somos dos.
-Un segundo, -dije mientras abría la puerta-no quiero que mi madre piense nada raro.
    Me paré un segundo a escuchar la conversación que nuestras madres mantenían:
-¿A madrid?
-Sí, esque un amigo va a dar una conferencia.
-¿Cuántos días?
-Pues cuatro más o menos. Quizá tres porque mi hijo se va a casa de unos amigos y tendríamos que dejar a Elisabeth con mi hermana, lo cual no le hace mucha gracia.
 Haylice saltó del sofá, y abrazándo desde atrás a su madre le dijo poniendo cara de pena:
-Mmmm mamá se puede venir con nosotros.-He de admitir que se le daba bastante bien.
-No sé hijo, ya lo hablaremos.
-No mujer no hace falta de verdad, si total son pocos días-interrumpió mi madre.
-Haylice, ven anda.-Le llamé con un tono medio enfadado, medio sumiso.
Entró y cerré la puerta.
-Pero vamos a ver, ¿cómo le preguntas eso? pero chico que nos conocemos desde hace poquísimo cómo pretendes que tu madre me deje...vamos por no hablar de la mía.-La cual abrió la puerta interrumpiéndome:
-Elisabeth, ¿a tí que te parecería?
-De lo más subrealista. Pero...me da cosa...
-Ya y a mí, pero me ha insistido tanto que bueno, éramos bastante amigas en su momento y no me importaría.
-¿En serio te ha insistido ella a tí? Wow, para que después digan de mí...
-¿De tí?
-Nooo nada nada.
Volví a entrar, y cerrar a mi paso. Descubrí a Haylice mirando con tremendo interés.
-¿Y bien?
-Mmm me gusta tu pijama.
-Aiiiii encima de que vienes sin avisar.
-Bien que avisé, sólo que no quisiste hacerme caso.
-Si claro.
-Bueno, voy a cambiarme ya que estoy.
-Oook
Quince minutos, ¡quince minutos! pensando qué ponerme, para acabar colocándome lo primero que me vino a la mano. Mientras le daba la vuelta a la camiseta para ponermela oí unos toques en la puerta, ''pasa'' dije pensando que era mi padre. Y claro, pasó pero no él, me puse de espaldas en cuanto supe que era Haylice y terminé de ponerme la camiseta.
-Perdón, pensé que eras mi padre-dije ocultando la cara bajo el pelo para disimular el rojo encendido que tenía que estar tornándose sobre mis mejillas.
-No importa, esque tardabas mucho y como tienes chungo el brazo...
-Da igual hombre.
-Total más de una vez te veré así.-Le miré clavándole los ojos, arqueó las cejas.-Que era una broma mujer.
-Vale vale. Bueno, pues ya que estás aquí te presento mi refugio, no es gran cosa, pero bueno. Disculpa el desorden.
Se quedó un rato mirando los pósters, dibujos y letras de canciones que tenía colgados. Se sentó en mi cama y cogió una libreta que tenía en la mesita de noche.
-No sabía que tuvieses diario.
-Y no lo tengo, no son más que relatos y textos en prosa poética totalmente ajenos a mí misma.
-¿Puedo leer algunos?-dijo mientras pasaba las pájinas.
-Mmm no, ésos son realmente malos, ya te daré alguno más...
-¿Bueno?
-Aceptable.
-Éso ya lo veremos, dijo volviendo a la primera hoja dispuesto a leer.
-Uff está bien, pero es un poco tarde y en poco te irás, éso puedes leerlo cualquier otro día.
-Jooo
-Está bien, llévate la libreta, ya me la devolverás. 
    Su madre llamó desde abajo, diciendo que se iban ya, me colgué de su cuello besándole la mejilla y me despedí.
-Hay algo que no entiendo.
-Dime-contesté atenta.
-Habiéndo provado ya tus labios,¿por qué me los retiras de nuevo?-Me quedé callada-Sí, no sé no me esperaba un beso tan tímido en el pómulo.
-Ah bueno, no sé, era por variar.
-Mmm me gusta,-dijo guiñando.
-Bueno, hasta otra.
    Mi madre me llamó y estubimos un rato hablando lo de irme con él, yo ni siquiera sabía que mis padres se iban a madrid, y me había enterado ése mismo día, al parecer salían el uno por la tarde y volvían el cuatro o el cinco dependiendo de las circustancias. Al parecer acordamos que me dejaría ir según lo que su madre dijese.
    Cuando me dirigí a mi cuarto dispuesta a encerrarme en mí misma como de costumbre, acabé leyendo ya que no tenía mi libreta, y si escribía en otro sitio lo acabaría perdiendo.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Buéh, con este otro supongo que me sentiré un poco más a gusto

http://onlyyouarethelifeamongthedeath.blogspot.com/
Me curro los títulos, lo sé (H) jajaja

(XXIV) Al suelo-.-

  Me sentía tan fuera de mí, yo jamás habría hecho eso, llorar en ''público'', haber estropeado un momento tan... bonito, y ¿¡qué hacia yo viviendo momentos tan bonitos!? alguien como yo, que encima acababa de salir de una relación fallida, con alguien como Haylice. En realidad no teníamos nada, pero éramos como el poco que completa el vacío del otro, la única persona con la que sentirse identificado. Bueno, en realidad no puedo decir que él fuese la última pieza de mi puzzle sin terminar, ya que a mi puzzle le faltaban todas las piezas, así que quizá el fuese la única que está totalmente colocada donde le toca.
    Supongo que lo único que echaba de menos de Aylín era tener a alguien al otro lado, saber que por muy mal que estés habrá un hombro a tu disposión. También estaban Mery, Ana y Amy, pero no era lo mismo, no se podía comparar. Pese a la fascinación que Haylice causaba en mí a veces, no sabía qué hacía con él. Y menos aún qué hacía él conmigo, pero bueno, mejor así.
    Mi madre me vió, al entrar con los ojos aún irritados, pero casi dando saltitos, y no quiso reprocharme la hora, ya que era algo tarde.  Pero me acerqué a darle dos besos y olfateándome  preguntó:
- ¿Con quién has ido?
-Haylice, un compañero de clase.
-¿Dónde habeis ido?
-A su casa.
-¿Le quieres?-preguntó repentinamente.
-Quizá-fue mi única respuesta, antes de comenzar a subir de dos en dos las escaleras.
    Cuando llegué a mi habitación me lo pregunté a mi misma, mientras colgaba el dibujo en la pared, pero antes de llegar a ninguna conclusión me dí cuenta de que tenía algo escrito por detrás:

Por el tiempo que perdimos
Que contigo, que sin ti
Por Tus bailes, tus salidas
Sólo tú eres así
por tus verdes ojos tristes
por tus ganas de llorar
eso es mucho más de lo que yo jamas podía esperar

¿Por donde andabas, dímelo, por donde andabas?
Te he buscado por la ciudad y no te encontraba
Hoy he enterrado aquellos besos, que regalé
Y ya no tengo que esperar
Perdido en la calle

Por tus guiños, tus manías
Y tu forma de mirar
Por los sitios, que nos vieron
Por los días que vendrán
Por tus noches
en mis manos
Porque ya te tengo aquí
eso es mucho más de lo que yo jamas podía pedir

¿Por donde andabas, dímelo, por donde andabas?
Te he buscado por la ciudad y no te encontraba
hoy he enterrado aquellos besos, que regalé
Y ya no tengo que esperar
Perdido en la calle

Por tus noches
en mis manos
Porque ya te tengo aquí

¿Por donde andabas, dímelo, por donde andabas?
Te he buscado por la ciudad y no te encontraba
hoy he enterrado aquellos besos, que regalé
Y ya no tengo que esperar
Perdido en la calle
Perdido en la calle
Perdido en la calle
Perdido en la calle
Perdido en la calle
   

    La lei como tres o cuatro veces, intentando encontrar un indicio de que no hablaba de mí, pero por mucho que buscaba me veía reflejada en cada uno de sus versos,- escepto en lo de los bailes- así que cerré la puerta y me dispuse a intentar buscarle una música apropiada, lo cual se me daba realmnente mal. Tras numerosos intentos uno de ellos me gustó, saqué las notas con la flauta y las apunté por si se me olvidaba.
    Bajé a cenar, mientras mis padres y mi hermano terminaban su sopa yo ya había acabado con la manzana así que les deseé que pasaran una buena noche y volví a mi ''retiro'' . Para poder colgar el dibujo en la pared, copié la letra, y al ir a pegarlo recordé lo que estaba a punto de hacer antes de ver la canción, acababa de responder a la pregunta de mi madre y me disponía a preguntármelo de nuevo.
    Así que me acosté con la cabeza sobre los brazos como de costumbre y me pregunté''¿le quiero?'' tras un rato analizando mis síntomas no llegué a ninguna conclusión clara, y acabé quedandome dormida.
    A la mañana siguientes mis padres me despertaron con la determinación de llevarme al campo lo cual me apetecía exceptuando el hecho de que me dolía todo. Me encantaba ir a caminar mientras mis padres se iban a ''abrazar árboles'' yo me adelantaba y me ponía a pensar. 
    Aún yendo hacia allí mi padre propuso buscar un camino nuevo, y así lo hicimos. Poco después de bajarnos del coche mi madre llamó entusiasmada para enseñarnos una seta, la cual fue objeto de las fotografías de mi padre durante un rato, que yo aproveché para huir.
    El camino era casi una senda, muy estrecha llena de ramas a los lados, pero tras finalizar una curva se ensanchaba, me dí cuenta de que era exáctamente igual al bosque de mi sueño. Sentí el impulso de cerrar los ojos, aunque dada la torpeza que me caracterizaba no quise hacerlo, pero por mucho que luché por mantenerlos abiertos acabé caminando a ciegas por el bosque. Cada vez tenía más seguridad en mí misma, y caminaba a más velocidad.
    Al rato percibí angustiada como mi pié tocaba algo blando de textura un poco nauseabunda. La impresión me hizo abrir los ojos pensando que había pisado lo peor, y descubrí aliviada que era un charco. Salí de él riendo entre dientes, pero algo apenada ya que los bajos del único vaquero decente que tenía habían quedado hechos un asco. 
    Continué andando, al cabo de un buen rato,  ya no se escuchaba nada, ni mis padres hablando, ni siquiera los pájaros, el único sonido que podía percivirse era el de mis pasos, pero no era el sonido del que anda normalmente por el campo, sino que sonaban como pies descalzos sobre marmol, aun así fui bajando el ritmo para no quebrar de nuevo el silencio.
    Cuando casi estaba parada pude ver escarcha al final de la curva que estaba cruzando, por lo que de nuevo alijeré el paso, me acerqué a uno  de los lados y cogí un pedazo de hielo, era alpino, ya que se atisbaban destellos azules en él. Hice una esfera, de unos seis centimetros de circunferencia. Noté que tardaba mucho en descongelarse, pero no estaba acostumbrada a la nieve ya que aqui nunca nevaba, por lo que no le di importancia.
    Al rato se me cayó el pañuelo, cuál fue mi impresión cuando al darme la vuelta para recogerlo me encontré con que todo a mi paso estaba helado, escepto los últimos dos metros hasta a mí, cuando bajé la vista a la bola que tenia entre las manos ví como una gotita comenzaba a desprenderse de ella, cayendo al suelo, lo que trajo con sigo que a su alrededor una onda se extendiese helando los dos metros que faltaban. De la impresión se me cayó al suelo, me arrodillé para recogerla junto con el pañuelo, pero quedando fascinada ante lo que para mí era la perfección en un paisaje, me arrepentí de no llevar un cámara conmigo.
     Lo único que podía hacer era agradecer que se me hubiese dado  la oportunidad de contemplar semejante estampa. Y dando gracias no sé si al cielo puesto a que no me llevo muy bien con él, o a Satán, me di cuenta de algo esencial. Me aferré a la esfera de hielo apretándola contra mi pecho y susurré: ''esto no es real''.
    Pude diferenciar la voz de mi padre: ''cariño tranquilízate, está allí'' y unos pasos que apresuradamente se dirigían hacia mí. Entonces sí abrí los ojos, y lo primero que hice fue comprobar si  los bajos de mis vaqueros, estaban manchados, pero no más que el resto de mi ropa, que yacía llena de tierra por la caida, pero no barro. Hincándose en mi pecho, una figura del ''hielo perpúetuo'', cristal, con una forma realmente curiosa. La guardé rápidamente en el bolsillo.
     Mis padres llegaron hasta donde estaba, y me ayudaron a levantarme, lo único que me había lastimado era el brazo, izquierdo como no, así que pude andar sin a penas dificultad, no me había dado ningún golpe en la cabeza, sin embargo estaba sin conocimiento, la explicación que dí a mis padres fue que fui a sentarme en el filo porque estaba cansada y  la tierra cedió a mis pies y acabé cayendo, y que a partir de ahí no recordaba nada más.



Aclaraciones: la canción es de taxi, perdido en la calle, pero se supone que en la historia la compone Haylice xD
y buéh en el dibujo no me he explayado xq es sólo para que os hagais una idea

domingo, 26 de diciembre de 2010

(XXIII) Dibujos.

    Desperté sobre las seis. como de costumbre no quise levantarme, tras un rato hecha un ovillo me dolía tod, me puse boca arriba y me estiré, colocando las manos bajo la cabeza, y ésta, tumbada hacia el codo izquierdo, con semejante postura el pijama quedó un poco remangado dejando al descubierto parte de la línea.
    Recordé de inmediato el sueño de ésa noche, no quería creer que fuese a extenderse de ese modo, después de que la imagen de mi cuerpo a punto de fragmentarse en decenas de cubos volviese a mi mente, lo único que me apetecía era evadirme con algo para no pensar en ello.
    Me levanté y me puse a dibujar a una chica arrodillada en el suelo, para cuando quise darme cuenta la había cubierto de cuadros que la cruzaban dese la cabeza hasta las rodillas, arrugué el papel e hiice un intento, fallido por supuesto, de encestarlo. No podía quitarme la imagen de la cabeza, pero en realidad, no me preocupaba demasiado, ya que desde que había adoptado la forma lineal, no había agrandado, pero tampoco disminuido, y contemplé la posibilidad de hablarlo con alguien.
    Finalmente bajé las escaleras dispuesta a fingir que desayunaba, saludando de camino a mi madre, que era la única que, un domingo, estaba despierta a las ocho. De puro aburrimiento encendí el televisor, todo programas ''batidora'' como los llamaba yo, parece mentira cómo sin tener ningún tipo de interés lo que estás viendo puedes quedarte absorta mirando cual zombie la pantallita.  ¡Dos horas!, dos horas viendo pasar imágenes inconexas, increible el poder de atracción que tiene algo tan carente de interés. 
    Cuando me percaté de que eran las diez fui a hacerle pucheritos a mi madre para que me dejase encender el ordenador, con la excusa de que ésa tarde salía y tenía que confirmar, -aunque ya lo hubiese hecho. Me dijo que tendría que esperar hasta las doce, por lo que las horas que me quedaban las dediqué a hacer debres, además de los inconvenientes que traía consigo la navidad, me había traido el estudio a casa.
    Cuando por fin dieron las doce bajé dando saltitos hasta el ordenador, lo encendí esperando tener la oportunidad de hablar con Ana, ya que hacía bastante que no sabía de ella. Pero para mi pesar, no estaba conectada, y me dediqué a entretenerme conversando con otros amigos. Al rato llegó, y tras felicitarme las fiestas dijo que tenía que irse, al menos supe de su existencia.
    Acabé copiando la letra de la canción de Eva, para practicar por si Haylice se acordaba de su ''petición''. Me fui a mi cuarto a intentar hacer algo parecido, y tras unos diez intentos la canción comenzó a al menos, ser reconocible. Para cuando me la sabía de tanto repetirla mi padre llamó para que ayudásemos a hacer la comida.
    Almorcé y me fui a la ducha, volví a mi ritmo habitual de cinco minutos, pero lo compensé con casi una hora en el baño, intentando hacerme bucles abiertos en el pelo. No me gustaba arreglarme, no lo veía una necesidad, y esta ocasión no debía ser especial por ello, pero me sobraba el tiempo, y no tenía nada mejor que hacer mientras practicaba la canción.
    Salí de casa sin música, ya que se me habían roto los auriculares, y en cuanto comencé a pensar, y por ello mi ánimo a descender, así que acabé cantando http://www.youtube.com/watch?v=AiBONvPg2mA&NR=1 Misguided Ghosts con tal de animarme, aunque me daba la impresión de que cuando llegase al instituto estaría sin voz, ''a mi sorpresa''
    Pero no se me daba bien fingir ronquera, y al saludar me salió una voz tan curiosa que dejé de intentarlo. Le pregunté si quería ir a algún sitio en concreto, pero no quiso decirme a dónde nos dirigíamos. No podía ser muy lejos, ya que dos adolescentes andando no llegarían a ningún bosque, así que descartando caminos llegué mentalmente a su casa.
    Diez minutos después estábamos en ella, en parte me recordaba un poco a las casas de las películas, sólo que a menor escala, dentro de lo que cabbía siendo una casa mata de porte antiguo. Entramos y me dirigió a su cuarto que se encontraba arriba, me invitó a pasar con un extraño juego de pies mientras abría la puerta y se retiraba para dejarme espacio.
    Una habitación de unos diez metros cuadrados, con el techo negro y las paredes naranjas, aunque el color a penas se apreciaba ya que estaban cubiertas de dibujos, y fotos que parecían ser suyos. Me quedé fascinada mirando, quizá con la boca semiabierta, un dibujo del ''momento césped'' , exáctamente como lo recordaba, al ver que me hablaba y yo no respondía se fijó en qué atraía toda mi atención, descolgó el dibujo, lo guardó en una funda de plástico y lo colocó junto a mi bufanda, que descansaba sobre el respaldo de una silla.
    Quise agradecérselo pero no me dió tiempo, se puso en frente de mí, y pulsando con un dedo mi hombro me incitó para sentarme en su cama, así lo hice, me acomodé y crucé las piernas. Se remangó el jersey, dejando al descubierto la horrible herida. Acto seguido me desabrochó la chaqueta, y apartándo su mano me la quité y la dejé junto a mí, no querría habermela quitado, ya que llevaba una blusa blanca, que se me transparentaba y que me quedaba realmente mal, pero no esperaba despojarme de la chaqueta y por éso la llevaba. Supe qué quería hacer, asi que subí la manga izquierda de mi blusa hasta dejar toda la línea al descubierto, puse el brazo hacia la luz.
-¡Oh!Tú también.-dijo con sorpresa.
-¿Eso tiene que hacerme pensar que tú tienes otra?, pero la tuya es una cicatriz normal y corriente, ¿no?-Me fijé en su brazo, tenía como el comienzo de unas escamas, pero a penas podían notarse.
-Pero también tengo esa línea.-dijo mientras se retiraba la camiseta y se daba la vuelta rápidamente para desviar mi atención hacia su espalda. Una estrecha linea negra recorría su columna vertebral, desapareciendo poco a poco sobre las lumbares. Las escamas también podían apreciarse ahí pero muy poco, y no me atreví a preguntar por si eran una imperfección de su piel. Sin embargo bajé la vista a mi brazo, para ver si yo también las tenía y no me había dado cuenta, pero no tenía nada a parte de la línea.
-¿Sabes qué es?
-Pues no, he estado buscando cosas parecidas, pero nada, he buscado también al hombre que me golpeó desde atrás, ya que yo sólo conocía al chico con el que estaba discutiendo. No sé qué pintaba ése allí, pero fue el que te dió a tí en el brazo, y así te lo ha dejado.
-Mmmm, ya veremos cómo avanza...
-Sí, ya veremos, y...cambiando de tema, cuando te has quitado la chaqueta he pensado...
-Cóoomo que has pensado, encima de que has sido tú el que me la has desabrochado-le interrumpí.
-Iba a decir que he pensado que te queda realmente bien ésa blusa.
-Sí, seguro, se me transparentan hasta las ideas.
-Por éso mismo.
-Ja ja muy gracioso-dije con tono sarcástico.
-Mmmm con que he sido yo el que te ha desabrochado la chaqueta, ¿eeh?, a  saber qué habías pensado.
-Pues emm...-me sonrojé- sabes muy bien que no he pensado nada raro,  si no, no me habría remangado la blusa, y probablemente me habría vuelto a cerrar la chaqueta.
-Así que no me habrías dejado...
-Repito, PROBABLEMENTE.
-Ouch...-dijo acercándose.
Me levanté, pasé junto a él cogí la chaqueta y me dispuse a ponérmela, me frenó aproximándo sus labios a los míos, retiré la cara, y me abracé a él, rompiendo repentinamente a llorar. Llevaba meses sin llorar, habiendo pasado por muy malos momentos, y sin embargo ahí, con él y su inconfundible olor rodeándome, las lágrimas no aguantaron más asaltos. Me aferré aún más fuerte a él, y cuando quise apartarme por miedo a pasarme, estaba agarrando mi cintura, fui bajando los brazos, mientras intentaba contener el llanto, aunque en realidad me vendría bien seguir llorando, porque ningún gesto de dolor se veía reflejado en mi semblante, simplemente las lágrimas rodaban por mis mejillas buscando un consuelo. Una de ellas quedó atrapada entre sus labios, subí la cara apretándo contra ellos los míos tan sólo durante un segundo, me separé e intentando recobrar la voz pronuncié un ''gracias...'' me puse la chaqueta, tomé el dibujo y la bufanda y abrí la puerta mientras él la cerraba.
-¿...Qué? 
-La canción.
-Em... de acuerdo. -Me senté en la cama, me había quedado en blanco, ni siquiera recordaba qué canción tenía que cantar, por lo que cerré los ojos aún húmedos, y dejé viajar mi voz, aún un poco quebrada, para que pronunciase lo que quisiera, y lo primero que me vino a la cabeza fue llévame, de kudai. http://www.youtube.com/watch?v=95T79u4Y7-o
Cuando terminé no dijo nada.
-Bueno, sé que esta no era, pero esque me he quedado en blanco.
-Gracias.
-¿Gracias?
-Sí, por éste momento...uno de los mejores.
-En ése caso, no las merece.
-Bueno, es temprano, me iba a ir para no montar la escenita pero ya que se me ha pasado...
-¿Volvemos andando?
-Sí, por favor.
Estubimos un rato paseando, anochecía pronto así que quiso acompañarme hasta casa, le pedí que no lo hiciera pero acabó acompañándome, con la excusa de que así sabría donde vivo. Quise invitarle a pasar, pero era demasiado tarde. Me despedí, y sujetando con ilusión el dibujo, que por supuesto acabó en mi pared se lo agradecí.

sábado, 25 de diciembre de 2010

(XXII) NAVIDAD

   http://www.youtube.com/watch?v=vZ3CvdXfOnE

     Tras haberme acostado tarde la noche anterior, ésa mañana no tenía ganas de nada, pero para mi pesar tendría que levantarme relativamente pronto, ya que era navidad. Desperté a las diez, ''oh genial de nuevo a sonreir ante la familia'', -pensé-me levanté con dificultad y me dispuse a ducharme para así al menos despejarme, siempre me duchaba en muy poco tiempo, salía me desenredaba el pelo y me esfumaba, pero ésa vez me quedé con el grifo abierto un buen rato, y el agua casi helada cayendo sobre mí, erizando mi piel, haciendo estremecer cada uno de mis recovecos, volviéndome casi insensible al frío...
    Reparé en mi brazo, ya a penas tenía nada, sólo una fina línea casi perfecta y prácticamente color azabache que al tocarla no me dolía, era realmente curiosa la forma que había adoptado el hematoma, pero no quise darle importancia, era invierno, así que casi siempre llevaba manga larga, y mi mayor preocupación era que mis padres lo vieran.
    Cuando fuí a desenredarme el pelo volví a quedarme embobada, ésta vez contemplando impasible mi imagen en el espejo, profundas ojeras enmarcaban unos ojos a punto de ser cubiertos por unas lágrimas que en realidad no significarían nada, y que en el fondo no tendrían valor para salir.
    Acabé con una toalla sobre los hombros, y el pelo goteando empapado encima de ésta, deambulando por la casa en busca de los restos del festejo de la noche anterior, para ''recogerlos'', lo que venía a ser amontonarlos todos sobre una misma mesa.
    Por suerte mi madre estaba un poco resfriada, digo por suerte porque ésto hacía que fuésemos con la familia, almorzásemos y con la maravillosa excusa que nos había caido del cielo, volviésemos temprano a casa.
    Y así fue, aunque éramos muchos, creo que en total doce personas, para mí dos personas ya podían ser demasiadas, asi que a penas había diferencia; pero se hizo largo, muy largo, pero no tanto como la noche anterior, lo cual fue de agradecer.
    Tras saludar uno a uno a todos los ocupantes del salón, intenté huir y cobijarme en mí misma, no dió mucho resultado cuando mi hermano quiso reprocharme que no me estaba relacionando con la familia, -cosa que yo hacía a propósito- así que tuve que mantener conversaciones por ahí hasta que trajeron la comida.
    Pero fue leve, terminamos de comer y poco después nos habíamos depedido, cuando llegamos a casa mi madre se encontraba bastante mejor, pero ni ella ni mi padre habían pasado buena noche, por lo que se acostaron.
    Yo me dispuse a encender el ordenador, para ver si estaba Haylice y confirmar lo de el día siguiente, en efecto estaba, y en cuestión de diez minutos habíamos acordado la hora y el sitio.  Estuve un tiempo más hablando con Mery, y como cinco personas más, con las que sólo hablaba si se aburrían y decidían sacarme conversación, por lo que en cuanto Mery se fue, me fui a leer. El resto de la tarde fue dedicado a éso, lectura y más lectura.
    Últimamente me encerraba demasiado en mí misma, pero no era desagradable, así que no quise cambiarlo, con las pocas personas que me merecía la pena salir de mí, ahora a penas hablaba, ya que se conectaban poco. Entre ellos Haylice, Mery, Amy y a veces Ana. Por lo que estaba mejor en mí misma. Cuando los ojos me dolieron de tanto leer, volví al ordenador, que no era ni mucho menos un descanso para la vista, pero al menos era un cambio de actividad.
    Cuando me acosté quise leer, pero sería demasiado, por lo que me limité a pensar mientras esperaba a quedarme dormida. Acabé en padded jail...
Yo, con el cuerpo cubierto por líneas equidistantes, todas de la apariencia de la del brazo, que comenzaban a estrecharse cortándome la circulación.

viernes, 24 de diciembre de 2010

(XXI) Nochebuena.

    Los preparatívos estaban casi listos con respecto a la casa, de la comida faltaba prácticamente todo, en realidad iba a ser simple porque sólo venia la mitad de la familia. Estaba todo decorado tan...navideño, me daba casi grima, en cierto modo era bonito, pero quizá demasiado. El frío y la lluvia inspiraban a veces, claro que encontrar espumillón por cada rincón de la casa cortaba de inmediato cualquier hilo lírico.

    Frío, busco alguna sensación y sólo encuentro frío
    que hiela todos los poros de mi piel,   
    pero no es molesto.
    Siento cómo el viento corta mi rostro, y el dolor en los ojos,
    de llevar varios minutos sin parpadear,
    el vacío en mis pulmones,
    Puedo percibir la fatiga, de llevar horas caminando,
    sin rumbo ni abrigo, por éste sendero.
    Sin embargo no tengo frío, ni dolor, ni cansancio.
    Qué agradable es sentirme ajena a todo lo que me rodea,
    cuánto echaba de menos esta indiferencia.
    Me encanta como huele, cuando no huele a nada.
    Y cómo suena el silencio.
    Silencio...prácticamente una utopía,
    quebrada ahora por las gotas callendo sobre las hojas,
    y por mi ronca voz cantando good enough.
    Siempre tuve la manía de estropear los buenos momentos
    añadiéndoles banda sonora.     



    Comenzamos también con la comida, entre unas cosas y otras toda la mañana ocupada, y también parte de la tarde. No había dormido a penas, e iba deambulando por la casa en busca de tareas.   
    Mientras mis pensamientos también vagaban de un lado a otro, sin pararse en nada importante, lo que era de agradecer, de vez en cuando me daba por pensar en el resto de las navidades, me aburría sólo de imaginarlo.
    No quería reconocerlo, pero con sólo unas horas sin hablar ya estaba empezando  a echarlas de menos, me seintía un tanto estúpida por haberme enccariñado tan rápido, siempre había intentado cumplir unas reglas que me autoimpuse, entre ellas no aferrarme a las personas, pero esta vez me estaba resultando casi imposible.
    El poco tiempo que nos sobró de la tarde fue para arreglarnos, así que no pude aburrirme demasiado. Éso sí, la cena se me hizo eterna, de vez en cuando mandaba una mirada de pena a mi madre para que me dejara retirarme, pero no hubo  suerte. Mientras los adultos conversaban, y mi primo miraba embobado el móvil de mi hermano, junto a él. Así que yo me limitaba a ordenar el resto de patatas para formar dibujos a falta de papel, y de un entretenimiento mejor.
    Cuando ya no quedaban figuras por formar, hice mención a mi madre de que no había estado con el ordenador en todo el día, y quería felicitar la navidad. Tuve suerte, y accedió a dejarme un rato; en realidad no esperaba encontrar a nadie conectado, ya que todos estarían cenando con sus respectivas familias.
    Para mi sorpresa estaba Haylice, que aparecía como desconectado, pero al encender me habló.
     ░▒▓♪ ॐ✂ Haylice✄ॐ ♪▓▒░says:
Al final no me la cantaste¬¬

▁ ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ξךּΐsαßәЂ~~So...heartless.▇ █ ▋says:
Em...bueno, esque se me olvidó 8-)

░▒▓♪ ॐ✂ Haylice✄ॐ ♪▓▒░says:
Ya., seguro~.~
Bueno si quedamos estas vacaciones sabes que me la tendrás que cantar.


▁ ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ξךּΐsαßәЂ~~So...heartless.▇ █ ▋says:
Ups, 
Esque no me sale, créeme lo he intentado pero no cojo el tono TT
No puedes elegir otra canción??

░▒▓♪ ॐ✂ Haylice✄ॐ ♪▓▒░says:
ook oook a ver....te gusta nightwish?

▁ ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ξךּΐsαßәЂ~~So...heartless.▇ █ ▋says:
*O* see me encanta
¿cuál d ellas?


░▒▓♪ ॐ✂ Haylice✄ॐ ♪▓▒░says:
Mmm no sé, elige tú si quieres

▁ ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ξךּΐsαßәЂ~~So...heartless.▇ █ ▋says:
Buéh a mí m da= pero así más facilita...Eva?

░▒▓♪ ॐ✂ Haylice✄ॐ ♪▓▒░says:
Wow, ésa es la q te iba a decir, pero no estaba seguro.

▁ ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ξךּΐsαßәЂjoooop~~So...heartless.▇ █ ▋says:
Valep pues intentaré aprendérmela

░▒▓♪ ॐ✂ Haylice✄ॐ ♪▓▒░says:
Gracias^-^

▁ ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ξךּΐsαßәЂ~~So...heartless.▇ █ ▋says:
-.-''ai diox xD
de nada hombre


░▒▓♪ ॐ✂ Haylice✄ॐ ♪▓▒░says:
Pasado mañana estás libre?

▁ ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ξךּΐsαßәЂ~~So...heartless.▇ █ ▋says:
Mmm pues no lo sé, creo que sí.

░▒▓♪ ॐ✂ Haylice✄ॐ ♪▓▒░says:
Intenta confirmármelo mañana ok?
me tengo q ir, que me reclaman para el postre, byee:3


▁ ▂ ▃ ▄ ▅ ▆ξךּΐsαßәЂ~~So...heartless.▇ █ ▋says:
 oook q aprobeche^-^ chao.

    Pronto me llamaron a mí también, e intentando poner cara de entusiasmo por la buena pinta que tenía el postre, subí casi arrastrándome las escaleras.
No me dejarnon volver a irme cuando terminé, pero no pasó mucho cuando mi primo mpeque\u00f1o comenz\u00f3 a quejarse de que se aburría y a quedarse dormido, por lo que se fueron, y yo me dirigí a mi habitación para leer.
   http://www.youtube.com/watch?v=nPMIEdrJZAY

jueves, 23 de diciembre de 2010

(XX) Despedidas.

    Último día de clase, decidí que haría la ida y la vuelta andando esa vez. Cuando llegué no había nadie, poco después llegó Ana, seguida de varias compañeras más. Al parecer los profesores pensaron tenernos entretenidos a los pocos que se habían presentado poniéndonos películas. Las dos que vimos se me hicieron larguísimas, ya que  me las sabía de memoria. A mitad de la primera hora llegó Haylice...la idea me alegró ya que me apetecía hablar. Para mi sorpresa él también quiso ver la película, aunque estoy casi segura, de que si le preguntáse sobre el argumento no sabría contestar, y mirar a la pantalla no era más que una excusa para enfrascarse en sus pensamientos. Éso hice yo, claro que ya tenía analizados a todos los que me rodeaban, al menos hasta donde yo podía llegar, y pensar sobre mí, me deprimía.
    A segunda hora llegó mi oportunidad de hablar con alguien, junto a Mery. Que también se sabía la película de memoria, pese a ello, aguantamos muy poco hablando, y acabamos mirando la pantalla, como todos los demás. Al poco me puse a dibujar, ya que no era bastante evasión la de observar a unos adolescentes actúar. Tampoco duré mucho, a los diez minútos estaba arrugando la hoja. La película ocupó las tres primeras asignaturas, sobrando veinte minútos de la tercera, que sí pude aprovechar para hablar con Haylice.
     Cuando tocó el timbre salimos todos como zombies adormilados del aula, y me dispuse a jugar al baloncesto con Ana y Mery, se apuntaron unos cuantos chicos más, al rato no podía más, ya que no había parado de correr, fue sentarme y terminar el recreo. Al entrar de nuevo en clase, nos esperaba el profesor con otra película preparada...''fascinante''.
    A mitad de la hora llegó Amy, bastante arreglada, que fue recibida con múltiples abrazos. Al parecer éso de abrazar era muy común en el instituto, yo ya me estaba acostumbrando a ello. Y así pasaron las siguientes horas, con varios intentos fallidos de dibujo, y alguna puesta de atención en la película. Cuando ésta al fin terminó, ya las conversaciones entre unos y otros sonaban a despedidas. Se escuchaba de vez en cuando un ''ooh ya no nos vemos hasta el año que viene'' y ese tipo de frases.
    Yo hice pocos comentarios de ése estilo, para mí, tras estar viendo durante 1950 minutos semanales durante tres meses a las mismas personas, no veía mal un descanso. Sí, siempre se les echa de menos, pero más que para mí, era descansar de mí para ellas, y si lo veía de ese modo quizá se me hiciesen más breves las navidades. Era una esperanza que me costaba mantener, estaba prácticamente segura de que se me harían eternas, pero prefería no mirar al futuro con mucho detenimiento.
    Y durante la despedida que parecía ser definitiva, sonó el timbre que nos daría ''la libertad'' durante algo más de dos semanas. Salimos del instituto Mery, Ana y Amy, las dos primeras se despidieron y cruzaron la calle, tras numerosos abrazos a los compañeros. Yo me dispuse a esperar que el autobús que Amy tenía que coger llegase.  De nuevo volvimos a éso de echar de menos, aunque ambas hablábamos con una sonrisa en la cara, y así hasta que llegó el bus, otro abrazo más y me dirigí a mi casa.
    Me apetecía andar, pero no llevaba música, hacía mucho viento y pensé, que ojalá una de esas ráfagas que casi me impedían andar se llevase mis pesares...qué sentimiento tan ingenuo por mi parte. Sin embargo era curioso cómo una simple sonrisa, además ajena, podía llenarme de una aparente felicidad por unos minutos. Éso junto con el viaje, mientras el frío viento cortaba mi cara, y cantaba use somebody-a falta de mp4- me hizo subir a saltitos los escalones de casa.
    Fue entrar y me cambió la cara, no sé por qué, pero me pasaba mucho últimamente eso de dar un bajón tremendo al llegar. Pero intenté aguantar unos minutos más, al menos hasta almorzar, e irme después a mi cuarto. Y así lo hice, mantube una sonrisa, de cuya falsedad no estaba muy segura, pero al menos esperaba que no se notase, y me fui a mi mundo personal.
    Ésa tarde, fue un adelanto de todas mis vacaciones, ayudar en casa para prepararla a las visitas de los familiares, y el resto aburrimiento acompañado de ordenador, libreta, o libro.
http://www.youtube.com/watch?v=y5o8L-Or0O4

http://www.youtube.com/watch?v=tCMjJqVBm2g

miércoles, 22 de diciembre de 2010

(XIX) No salgas de tu mundo, sólo déjame entrar en él.

Me reuní con ellas, quizá esperasen una explicación, pero si por suerte no preguntaban, yo no haría ningún comentario. Las horas siguientes pasaron sin hacer nada, algunos hablaban y otros...otros chillaban. Yo cpnversaba con Haylice, con Mery y Amy, o me quedaba ''pensando en mis cosas'', enuno de mis momentos de recogimiento personal Haylice me preguntó con esa sonrisa suya:
-¿Conoces ''you found me''? http://www.youtube.com/watch?v=rDyTFjX03ck
-Sep.
-¿Te la sabes?
-Nop...pero para mañana me la puedo aprender-dije en un intento de que no se notaran mis monótonas respuestas.
-¿Me la cantarás?-dijo poniendo ojitos.
-Supongo-quizá me quedara demasiado frío.
-Oye...
-Dime.
-¿Vas a salir?
-¿Salir?
-Sí, de tu pequeño mundo personal.
-Pues no pensaba hacerlo, pero bueno si quieres te dejo pasar.
-Mmm....vale, ¿cómo me describirías tu situación actual, o modo de pensar, etc?
-Un segundo-dije mientras sacaba una hoja.
    Siempre creí ocupar mi lugar, quizá ahora también lo haga, pero no puedo evitar sentirme como el quinto y nuevo ocupante de un coche, que hace que los  otros cuatro se sientan más incómodos, y que para entrar tiene que desplazar a otro.
    Quizá yo no desplace a nadie, pero no puedo evitar sentir que  siempre alguien me guardará rehuso por estar donde estoy.
    En el fondo todos somos más simples que lo lo que creen los demás, y más complejos que lo que intentamos mostrar.
    Hay quien alardea de su complejidad, y quien agradece su simpleza; por mi parte, prefiero pensar que soy simple pero dificil de entender.
    En caso de que Amy lo lea:

En cada lugar en el que estamos podemos elegir entre encajar o encerrarnos en nosotros mismos, yo ya siento que esté donde esté no debería estar allí...aquí.
    Por lo que en lugar de encerrarme en mí misma, he aprendido a vivir dentro de mí sin aislarme totalmente, pero viendo las cosas de otro modo.
   
     ''No hay mayor arrepentimiento, que el causado por no hacer algo'', (ni mayor incertidubre que la de qué habría pasado.)

-Toma-susurré mientras le alargaba la hoja.
-Gracias.
 Quedó un rato leyéndola, cuando levantó la vista sólo dijo: ''interesante''
    Le pregunté por su punto de vista, pero dijo que sería incapaz de describirlo.
    Tras no hacer nada en el instituto, llegué con aire melancólico a casa, éso de reflexionar no me sentaba bien, sin tener nada que leer, ni estudiar ni nada, acabé rodando del televisor al ordenador, y de éste al dibujo que tenía entre manos. Más cuatro horas seguidas practicando, para intentar hacer algo decente al día siguiente.
     Me acosté con ganas de entrar en padded jail, pero sin embargo, por la mañana  sólo recordaba un sueño, y no tenía nada que ver, ya que estábamos en el instituto, Mery, Amy, Haylice y yo, en clase, y no quiero darle interpretaciones, ya que Haylice ataba de pies y manos a Amy, mientras Mery y yo conversábamos ajenas a lo que sucedía dos pasos a nuestra derecha.

martes, 21 de diciembre de 2010

(XVIII) Amistades extrañas.

    El domingo me enteré de que al día siguiente nos harían una prueba del libro de lectura, que habían adelantado a petición de varios alumnos, por lo que lo pasé leyendo, además de casi todas las actividades realizables un domingo lluvioso como fue aquél. A la noche, caí en la cuenta de que habíendo una prueba, asistirían todos a clase, eso traía consigo la idea de que tendría que mirar a la cara a Haylice...
    Pero al llegar no le ví, puesto que teníamos educación física a primera hora no pude fijarme en ''su esquina'' , tras unos minutos corriendo, siendo yo junto a dos chicos más los únicos que corríamos, puso a los que quisieran a jugar al fúbol, y el resto a que estudiásemos, acabamos sentadas en las gradas conversando sobre qué habíamos hecho en el fin de semana, ya que sin el libro, no podríamos repasar, y ninguna lo llevaba.
    Al parecer llegó para hacer el exámen, ya que al entrar en la siguiente aula, esperaba, sentado como cualquier otra mañana. Nada más entrar la profesora repartió los exámenes, uno de los pocos en los que a penas me sobró tiempo. Lo cual era bueno, porque así no me ponía a darle vueltas a la cabeza. Me dirigí a la siguiente clase junto a Mery y Amy, para lo único que servía el horario era para saber las aulas, porque ya no dábamos materia, y prácticamente estábamos allí de adorno.
    Cuando entré me dispuse a juntar una mesa a la de Mery, pero Haylice pasó por detrás y se sentó justo en la mesa anterior, haciéndome un gesto para ofrecerme el asiento, acepté.
Mientras me pasaba un folio le frené:
-Oye, si eso hablamos en lugar de escribir, que está todo el mundo hablando.
-Vale.
[...]Tras un rato hablando tuve que sacar el tema.
-Mmmm, una cosa.
-Dime.
-El viernes pasado...
-Ah, ya estabas tardando en sacar el tema, bien, supongo que querrás saber qué significó el beso, ¿no es cierto?
-No, -mentí- pagaste mi viaje en bus porque yo no tenía suelto, así que era para devolvértelo-dije mientras sacaba unas monedas del bolsillo.
-Bah, quédatelas, bien a la pregunta que quieres hacer, responderé que significará lo que quieras que significe.
-¿Y si lo que quiero que signifique es lo que tú quieres que signifique?
-Significaría en tal caso lo que yo quiero que signifique.
-Lo cual es...
-No me has dicho lo que quieres tú que signifique.
-Yo pregunté primero, o al menos lo intenté.-Arqueó las cejas-En fin, supongo que... bah, no sé qué quiero que signifique, no sé qué me pasa no sé...no sé nada, ¿contento?
-No, bueno yo tampoco lo sé la verdad, si quieres lo intentamos.
-No, por favor, relaciones no. Simplemente hay algo...dejémoslo en una amistad extraña.
-Totalmente de acuerdo.-Atisbé decepción en su voz, pero supuse que era lo que yo quería oir.
    Cambiamos de tema inmediatamente, y Amy y Mery se giraron para hablar, acabamos conversando los cuatro despreocupadamente.
    Dejé pasar a todos al salir de clase, menos a Haylice, que quedó esperándo a mi lado, antes de atravesar la puerta me puse de puntillas le besé y dije casi en un susurro: '' a ésto me refería con lo de extraña'', me dí la vuelta y retomé mi camino hacia Mery y Amy, que esperaban sonriendo entre dientes unos metros más adelante.

domingo, 19 de diciembre de 2010

(XVII)''Sin motivo''

    Y tras un rato sin escribir nada sobre la segunda hoja, que acababa de iniciar, decidí volver a intentar dormir, al final lo conseguí de puro aburrimiento quedé dormida, dos horas después me desperté con un grito de dolor, que al parecer no fue tan fuerte como creí, al descubrir el pie, cuyo tobillo estaba al doble de su tamaño, y envuelto en paños, bajo la otra pierna, y realmente doblado. No sé cuántas horas después volví a dormirme, pero me dió tiempo a entrar en padded jail; yo, cómo no, cantando en el que era al parecer, mi rincón favorito. Un repentino frío me envolvió...Haylice, en cuanto advertí su presencia quise despertar, trs varios intentos fallidos de abrir los ojos, sonó el despertador, lo que me trajo de golpe a la realidad. Nunca me había fallado ese método, siempre que quería que un sueño finalizase, abría los ojos, y como es lógico despertaba. Pero era como si padded jail me atrapara en sus redes. No pude darle muchas vueltas, ya que antes de que volviese a sonar el despertador habría de apagarlo, ya que era fin de semana, y había olvidado quitarlo.
    Volví a acostarme, pese a que había dormido poco no tenía sueño, pero me apetecía estar bajo las mantas, de nuevo me puse a escribir.
   
    ''No puedo seguir caminando, éste sendero ya me ha cansado, siempre es igual...aburrido, quiero llegar de una vez al precipicio. Diantres! ¿dónde está ese maldito precipicio?
  Quiero cavar de una vez mi tumba, quiero arrojarme una vez más a tus brazos, sumergirme en tus aguas para nunca más volver a salir. Dejar de respirar, de sentir, sólo disfrutar de la muerte que día a día me ofreces, del descanso que tanto esperado, merecido o no.
    Lo siento, lo siento, no quiero continuar. La fatiga es demasiado grande, el dolor a pasado a una nueva escala. No, por favor, no sigas, prometí acompañarte...

    Déjame al menos despedirme, de todo eso que he odiado, de todo eso a lo que he temido, te lo ruego, déjame quedarme en el infierno helado que me ha costado tanto crear. ''


      Cuando el aburrimiento no dió para más, me levanté-para entonces ya serían las diez- bajé sin percatarme de que iba en calcetines, me senté y desayuné. Cuando fui a levantarme de la silla sí me dí cuenta. Subí de puntillas, y apollando muy poco el pie lastimado, por lo que si no tropecé fue de milagro. Y ése fue el momento más emocionante del día, bueno y del fin de semana, el cual tuve que pasar encerrada leyendo para evitar pensar en...para evitar pensar.
    Las pocas veces que salí de mi cuarto fue para comer, lo poco que comí, e ir al baño, si encontraba a alguien por el camino, prácticamente evitaba el contacto visual. Había pasado de sentarme junto a mi madre para conversar, o bromear con mi hermano, por voluntad propia, a parecer un animal arisco que lo único que desea es estar solo. Bueno, no sabía a qué se debía el cambio, o al menos no quería reconocer que algo que Haylice hubiese hecho, ejerciese tanto poder sobre mí, por lo que quise quedarme en la mejor, y más recurrida de mis teorías: ''Sin motivo aparente''

sábado, 18 de diciembre de 2010

(XVI)Tonight will be the night that I will fall for you

Me levanté como pude medio cogeando, y propuse coger el autobús, debido a la ''lesión'', aceptó y nos sentamos a esperar en la parada, no durante mucho tiempo ya que llegó pronto.
Volví a sumergirme en la música, aunque nada más cupiese en mi cabeza, tan sólo ese leve roce, que no llegó a beso, pero tampoco fue menos. Lo único que podía hacer era pensar en qué habría pasado, y en qué pasaría la próxima vez.
    Y los minutos pasaban en función de las canciones, que rodaban en mi cabeza reflejadas por el reproductor, pero sin ser escuchadas con más atención que la que se le puede dar al ruido de los coches que, fuera del autobús, se movían frenéticamente como si sus pasajeros tuvieran algo importante que hacer. Nadie tiene nada importante que hacer, pensé, todos actúan como si el tiempo se les escapase, como si corrieran hacia una meta fija, pero lo cierto es que la meta varía continuamente.... Quizá fuese ése, el motivo por el cual yo no tenía meta, no estudiaba para sacar buenas notas, no dibujaba para mejorar, no escribía más que por reflexionar, cantaba por simple placer, la felicidad se convierte en el objetivo en la vida de todos, y yo no actuaba para ser feliz, ahora estaba intentándolo pero era realmente cansado. Quise dejar de pensar en éso de las metas, pero volvería al tema Haylice, así que tampoco me convendría.   
    -¿Qué escuchas?
    -em...''Fall for you'' de seconhand serenade. http://www.youtube.com/watch?v=FKi125iqnFg
    -Ohh me encanta ésa canción.
    -¿Quieres?-dije mientras me quitaba uno de los auriculares y se lo ofrecía.
    -Emm...-miro a su alrededor, el autobús estaba casi vacío- prefiero que me la cantes tú.
No era la primera vez que me pedían cantar, pero hacía mucho que no le cantaba a alguien, y siempre era a amigas de mi antiguo instituto, que las pobres estaban acostumbradas a escucharme. Tras un rato dudando acepté. Yo y mi miedo escénico, cada vez cantaba más bajito con la consecuencia de que cada vez se pegase más, yo me pusiese más nerviosa y volviera a bajar el tono. Para cuando terminé Haylice tenía que bajarse, nos despedimos, y yo continué mi camino, que me habría gustado hacer andando, pero con el tobillo como lo tenía,-y cuesta arriba- me iba a costar lo mío. Aun así, el último tramo hasta llegar a casa lo hice andando.
    Cuando llegué aún eran las ocho, por lo que aún me quedaban horas para pensar, busqué evadirme en el ordenador, pero en cuanto conecté el msn, vi que Haylice estaba conectado, cuando quise darme cuenta había saludado. Así que hasta las diez hablando con él, Mery, Ana y bastantes más conocidos. Aunque sí llego a servir como evasión, ya que ninguno de los dos mencionó nada sobre el tema. Cuando me acosté, me puse a escribir de puro aburrimiento, tras una hora dando vueltas en la cama. La gran mayoría de las veces ni yo misma entendía lo que acababa de escribir.

    ''Quizá el hecho de permanecer encerrada durante años me haya enseñado a salir.
    Quizá que el exterior no me gustase me obligó a me obligó a encerrarme.
    Quizá, y sólo quizá permanezca aquí oir mera curiosidad.
    Quizá, sólo quizá no he despertado aún porque quiero saber lo que pasará al final.
    Puede que al fin y al cabo, ésto no sea más que un sueño; pero esque he sentido tan real el contacto de sus labios...
    Que si no fuese por el miedo a despertar ya habría intentado abrir los ojos.
   
    Cuando sientes que todo a tu alrededor se derrumba, aagradeces haberte creado un refugio-
    Sin duda el único problema es no saber dónde escondiste las llaves
    Ven conmigo y forzaremos la cerradura, ya tendrás tiempo de crear otra fortaleza cuando todo vaya realmente mal.
    Pero disfruta de los pocos años de tranquila inocencia que te quedan.
    Y si de verdad te haces daño, te doy permiso para reprochar
.''

 Dedicado a la persona que me ''hizo cantar'' fall for you en un autobús (fue por voluntad propia8D)

viernes, 17 de diciembre de 2010

(XV) Bienvenido a mi corazón, por favor, no rompas nada.

 
    Y entre convesración y conversación se pasó la mañana casi como todas, como si nada malo hubiese pasado, qué fácil resultaba vivir cuando los problemas eran intrascendentales. La tarde, se hizo un poco más pesada, estudiar, dibujar, leer y ordenador, como siempre.
    La mañana siguiente, fue para muchos el último día de clases puesto a que ya no quedaban exámenes por hacer , y los últimos días muchos solían faltar. Comenzó el día con lengua, al pedir los alumnos a la profesora que les dejara estudiar o leer el libro que ella había pedido en lugar de dar clases recordé que aún no lo tenía, y aunque era para después de navidades, si no lo conseguía ahora se me olvidaría, es más ya había olvidado el título del relato, y me dispuse a preguntarle a Haylice:
    Oye, ¿cómo se llamaba el libro que tenemos que leer?:S 
    Pues no lo sé, ahora cuando empiecen a sacarlo nos fijamos.
    Ahh ¿tú tampoco lo tienes?
    Pues no, aún no, pensaba buscarlo en internet, pero me han dicho que está muy bien y que merece la pena comprárselo.
    ¿Sí? Bueno yo intentaré salir esta tarde entonces a comprarlo.
    Em...
    ¿Qué?
    ¿Te puedo acompañar?
    Claro hombre!! éso ni se pregunta;)
    Mmmm vale, ¿quedamos en el instituto a las seis?
    Ok, a mí me da igual la hora.
    Bueno, pues ala e.ê
    Jajaja, bueno voy a repasar FyQ.
Y los veinte minutos que quedaban los pasé entre solutos, disolventes y disoluciones.
    Cando tocó, todos nos dirigimos pesarosos a la siguiente clase, mientras  murmurábamos porcentajes intentando estudiar por el camino. El exámen no me salió especialmente mal, tampoco muy bien, y no sabría decir si regular, así que mejor no pensar en ello. Por el contrario Amy y Mery daban vueltsa y vueltas calculando la nota que creían tener. Tras ésto, inglés o sea, toooodos cantando villancicos en un intento de inglés.
    Bajábamos al recreo, cada una tiraba a escondidas parte de su desayuno, la única coherente con respecto a ése asunto era Ana. Mostrábamos enfado unas con otras por el hecho de no comer, y nos quejábamos de que las demás hicieran algo que nosotras también hacíamos.
    Las tres siguientes horas se hicieron eternas, pero a todos nos quedaba la esperanza de que era viernes. Llegué a casa, almorcé lo que pude, y encendí el ordenador por si Haylice estaba conectado para confirmar, pero no, así que fui a ducharme, y entre secado desenredado y peinado me dieron las cinco y media, con lo que me cambié me despedí de las pocas conversaciones que estaba manteniendo por msn, y salí camino del instituto.
    Cuando llegué pese a que fue antes de tiempo, él ya estaba apoyado en la parada del autobús, no me dió tiempo a penas a saludar cuando él estaba preguntando si prefería ir andando, no sé muy bien por qué, pero acepté.
    Como no sacábamos conversaciçon ninguno de los dos, me puse los cascos, al rato me descubrí a mi misma cantando, y a Haylice cada vez más pegado para escuchar.
    -Ooooooye! no me escuches que ésto es privado.
    -Jajaja si no quieres que te escuche no haber cantado, me es inevitable.
    -Sisi inevitable pero bien que te has pegado para oir¬¬
    -Ahí me has pillado jaja.
    -Bueno, ya estamos llegando, si quieres comprarlo aquí, claro.
    -Si, por mí bien.
    -Puees ala.
Entramos en la librería y tras un rato buscando dimos con él, lo compramos y salimos de la tienda. Por el camino de vuelta al instituto, tropecé y caí, muy oportunamente sobre la pared, con lo que no llegué al suelo pero me doblé un tobillo, me ayudó y acabamos sentados en el césped de un parque hablando, y mientras reíamos recordando la casi caida quedamos tumbados, cuando le pregunté por los moratones se remangó, quedando al descubierto uno de sus brazos totalmente liso, y el otro amoratado, con una cicatriz.
    -¿Me coscas?
    -¿Eiiing?
    -Que si me acaricias el brazo, esque te he visto con ganas
    -Jajaja bueno, vale.
Curiosa proposición la suya. Escogí el brazo ''libre'' porque era el que tenía más cerca de mí, al rato me pidió que cambiara al otro, le miré con extrañeza, me puse de lado, casi tumbada sobre él, pasé mi brazo sobre su pecho y comencé a hacerle cosquillas en la otra muñeca, rodeando la cicatriz , hasta que se me cansó el brazo de estar así y me volví para tumbarme boca arriba:
    -Ei, pero no pares!
    -Jooo esque se me a cansado el brazo- dije poniendo cara de pena.
    -Bueno, pero al menos no te retires.
Me acerqué un poco, pero esta vez no me apollé en él, y al parecer, atisbó la preocupación en mi cautela:
    -Esto no tiene nada de malo....-dijo.
    -No, jamás habrá algo entre nosotros, y ninguno de los dos quiere que lo haya...-Se giró hacia mí y me besó.-Me tomaré éso como un ''No, ninguno de los dos.''

jueves, 16 de diciembre de 2010

(XIV) Ahora que te tengo no puedo dejarte ir (Mery*O*)

    Y tras una hora entera atendiendo, lo cual era demasiado esfuerzo dedicado a un tema tan poco absorvente, sonó mi salvación, o sea, el timbre y me reuní junto a mis ''guías'' para dirigirme, como siempre, al siguiente aula. A la que llegábamos, soltábamos la maleta, salíamos y con el siguiente timbre volvíamos a entrar. Era una rutina agradable, y no me molestaba tener la vida organizada de ése modo, y ahora, Amy, Mery, Ana y Haylice formaban parte de ésa rutina, sin ellos siempre faltaría algo. Y con Haylice en el hospital, ésa parte de mí, que suele estar encerrada en su mundo interior,  estaba junto a él, y aunque el dolor del brazo aumentaba por momentos, no podía pensar en otra cosa.
    Y Mery, que solía darse cuenta de cuándo estaba ausente pensando en mis cosas, quiso preguntarme durante el recreo:
-TIerra llamando a Elisabeth, ¿Elisa?
-Schhhhhh schhh no hay respuesta-dije poniendo voz de robot.
-Tíaa-dijo aún sonriendo- ya fuera de bromas ¿qué pasa? estás como ausente.
-Sí bueno esque Haylice...bueno que no ha venido y éso.
-Con que echándo de menos al amado, ¿eeh?-interrumpió Ana
-Noooono quita quita,-dudé un momento, en si prefería que pensaran que me gusta, o que me he metido en una pelea así, elegí sin duda la pelea, muy inteligente por mi parte- Esque...al llegar al instituto se estaba peleando con otros dos...
-Ah pero entonces ¿Ha venido?
-Sí, después se ha ido, bueno, se lo han llevado, uno de los dos le ha golpeado desde atrás y lo ha dejado inconsciente.
-Wow, espero que esté bien...
-Sí, yo también.
    En ése momento se acercó la profesora que que había llegado antes, para pregutarme si estaba bien,-pensé que no lo había visto- y quería que le contase mi versión de lo ocurrido, le dije que ya había empezado cuando llegué y no podía contarle mucho. Cuando se fue, volvieron a la carga:
-¿Por qué te ha preguntado si estás bien?-Dijo Amy, que hasta el momento no había intervenido en la conversación.
-Mmmmno nada, creía que yo había estado en medio, una confusión.
-Menos lobos caperucita-Mery y sus expresiones, pensé-dinos, ¿qué pasó?
-Él estaba peleando con uno, mientras que de atrás salió el que le ha dejado inconsciente, lo menos que podía hacer era meterme entre ellos dos, mientras alguien ayudaba.
    La conversación se convirtió en un debate entre Mery y Amy por si debía o no haberlo hecho, mientras que me acerqué a Ana para interesarme por el exámen que acababa de hacer. Y nos quedamos entre las preguntas seis y siete, porque el timbre sonó, y de nuevo, a clase. La profesora de matemáticas también pretendía dar clases, lo cual agradecía interiormente.
    Al salir de clase quise ir a visitalo, pero sería perder toda la tarde, y tenía dos exámenes al día siguiente, me sentía mal por no ir, pero no quería levantar más sospechas. Así que me encerré en mi habitación a estudiar y no salí hasta creer sabémelo, los descansos entre tema y tema consistieron en dibujar, así q cuando fui a levantarme, casi había olvidado cómo andar. El poco tiempo que estube con el ordenador, fue para decidir recobrar definitivamente la amistad con Aylín. Ésa noche no podía quitarme a Haylice de la cabeza, y sólo quería que llegase mañana, para ver si iba al instituto.
    Y en efecto, cuando entré en clase a la mañana siguiente, él ya estaba sentado, donde siempre, con un sitio libre junto a él, que me llamaba a gritos. Me senté buscando una hoja, cuando fui a ponerla sobre la mesa, él ya había colocado un folio en el centro. Pero acabamos usando el mío:
    Al parecer compartimos la tendencia a acabar en el hospital xD¿Qué tal estás?
    Bieen 8-) al final no fue nada grave, ¿y tú? me han dicho que te metiste en medio y te llevaste una buena.
    Ahh no nada, sólo un golpecito de nada
    Bueno, aun así siento que te lo llevaras por mi culpa.
    No tiene importancia, bueno y ¿puedo preguntar el motivo de la disputa?
    Es una larga historia, nos conocemos desde niños, y siempre ha habido una tensión entre nosotros, nada fuera de lo común, pero al parecer se molestó
    demasiado por uno de mis comentarios.
    Amm   
No me convencía demasiado la idea de que alguien como él, acabase a puñetazos por algo así, pero decidí no preguntar.
    Y bueno ¿Continúas con tu felicidad?
    Pues éso creo, no hay indicios de lo contrario ;)
    Jajaja me alegro.
    ¿Y qué tal tu estado anímico?
    Estoy con un poco de bajón, pero no sé el por qué, supongo que ya se pasará.
    Éso espero:)
    Jeje gracias, ¿alguna novedad ayer durante mi ausencia?
    Pues no, sólo que han adelantado el exámen de lengua.
    ¿Y fuera de lo estudiantil?
Me sorprendió que insistiera tanto, así que decidí compartir con alguien la ''ruptura''
    Bueno, ayer mi pareja y yo cortamos.
    Ah, tenías pareja...
    Pues sí, pero ya no xD
    Lo siento
    No hombre no te disculpes si total te lo he dicho porque ésa es la única novedad ^-^   
    Amm bueno, espero que mantengas la felicidad.
    Pooor supuesto hombre. Y quitando el hecho de que pasaste la mañana en el hospital ¿alguna novedad por tu parte?
    Pueees no, la tarde la tuve que pasar estudiando así que no dió tiempo para mucho-.-
    Jaja y yo xD Supongo que te lo sabrás bien.
Y como siempre, los exámenes fueron la muletilla perfecta para recobrar el ritmo normal de una conversacion. Y tras dicha normalidad, la continuación de una mañana que acababa de comenzar, con conversaciones con Mery en mitad de clase, mientras el resto gritaba. Alguna que otra risa floja, y narraciones de los sueños de la noche anterior por parte de Amy. Que me hacían pensar si contárle lo de padded jail a alguien. Al final acabé contándoles a ellas también el momento ''ruptura'' y asegurándoles que estaba bien, en realidad lo estaba, aunque parecía que lo afirmaba para que no siguieran preguntando.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

(XIII) Golpes.

    Nada interesante durante unos días, la felicidad permaneció, era extraño, pero ya que estaba ahí la agradecía, y la disfrutaba; de vez en cuando nos daba ese pavo tan típico de la adolescencia y acabábamos riendo por cualquier tontería. Era agradable, realmente agradable vivir de ése modo, había echado de menos ser tantas cosas de mi antiguo yo, que no podía sentirme agusto con el actual, hasta entonces. Y así transcurrió mi tiempo, el mejor del último año, incluso mis relaciones con los demás se hicieron más abiertas, aunque bueno, con Mery estaba casi igual, quizá incluso mejor, con Ana hablaba bastante más, el mayor cambio, quizá en la relación con Amy, ya que actuaba con mucha más naturalidad que cuando estaba con ése...''miedo'' a caer. Ya no necesitaba mantener las distancias, y a veces me daba la impresión de que yo, incluso le importaba, a veces.
    Con Haylice mantenía conversaciones casi normales, aunque siempre con un punto de vista diferente al convencional, lo cual me encantaba, y bueno, con Aylín era como volver a la amistad de un principio, cosa bastante añorada por mi parte.
    Cuando ya había pasado algo más de una semana desde que Haylice me abriera en canal en padded jail, volví a pasarme por allí, esta vez sentada en el suelo-cuya apariencia era igual a las paredes y el techo-mirando una especie de proyección en la pared de enfrente, un  sujeto, que identifiqué conmigo, andando por un estrecho y retorcido camino, al borde de un precipicio, que tapa sus ojos y continúa andando, a veces corría más, a veces bajaba el ritmo, en alguna ocasión tropezó, pero nunca caía.
    La interpretación que podía darle, era que había estado a punto tantas veces de caer, había tenido tan claro que caería, y otras veces me había creido tan a salvo, que ahora no me importaba caer o no, pues seguiría intentando mantenerme bien.
    Padded jail, era cada vez más, un resumen y una representación metafórica de mi vida, y me ayudaba a entenderme algo mejor, y los sueños ya no me afectaban tanto, al menos no para mal, así que no me venía mal soñar de vez en cuando con mi cárcel acolchada.
    Quedaba sólo una semana de clases más o menos y aunque teníamos apiñados los exámenes, dábamos poca materia, por lo que los días en el instituto se hacían amenos.
    El miércoles, cuando llegué había un grupo de adolescentes formando un corrillo, que me recordó a mi desmayo, cuando me acerqué para ver qué pasaba estaba Haylice, peleándose con otro chico, que al parecer había sufrido fuertes golpes, Entró un tercero en la pelea golpeando desde atrás a Haylice, dejándolo inconsciente, no dudé y me metí entre la muchedumbre intentando cortar el paso entre su cuerpo, que se encontraba ahora sobre el suelo, y quien lo había golpeado llevándome un buen porrazo en el brazo, en seguida más ''espectadores'' corrieron a separarlos, mientras yo intentaba reanimar a Haylice. Una profesora llegó, y llamaron a una ambulancia. Como es lógico no me dejaron acompañarle. Así que continué mi camino hasta clase, en la puerta, Ana, Mery y Amy hablaban ajenas a lo sucedido.
    Saludé como si nada, tocó el timbre y entramos mientras Ana se dirigía a su aula. Ya dentro, me senté en la esquina en la que solía sentarme con Haylice,  esperando a estar sóla, y me remangué el jersey sin esperar encontrar nada. Un casi negro hematoma llegaba desde la muñeca hasta el codo, no entendía como un golpe así podía formar semejante catástrofe sobre mi brazo, pero a penas me dolía, y no quise darle importancia. Al parecer una compañera de clase había presenciado lo ocurrido, y mientras preguntaba cómo me encontraba, aprovechó el sitio libre junto a mí, a lo que me bajé apresuradamente la manga. Y cuando comencé a decir que estaba bien, entró uno de los pocos profesores dispuestos a dar clase a esas alturas.

martes, 14 de diciembre de 2010

(XII) De nuevo, mis ocurrencias

    Al rato se conectó Aylín, pero en cuestión de minutos ya no había tema de conversación, en cuestión de semanas, la ''relación'' se había ido a pique, y estaba segura de que iba a cortar, había pasado unos días malísimos por este motivo, pero ése día fue cuando de veras estaba convencida. Al parecer el tema me preocupaba, porque pasé toda la noche sin poder dormir, ni dejar de darle vueltas a la cabeza, pero me sentó bien, y tras horas y horas pensando, decidí que pasara lo que pasase iba a seguir igual, que no iba a undirme por ello, cuando caí que seguir igual consistiría en estar hecha un asco, así que me propuse...en definitiva, ser feliz.
    No creí haberle hecho mucho caso a mi propósito, pero esa mañana estaba bien, feliz, reía con sinceridad lo que me sorprendió gratamente. La sensación de bienestar se trasladó a la tarde, y al día siguiente, creí que todo se me desmonoraría en cuanto que me pusiera a pensar, sin embargo, Amy me preguntó por Aylín, y le conté parte del panorama, estubimos hablando un rato, casi ofreció su hombro, para que ''llorara en él'' y me dí cuenta de que seguía bien a pesar del hilo de la conversación. Y me mantube así, incluso a última hora, que me senté junto a Haylice, cosa que casi siempre me bajaba el ánimo, como de costumbre me pasó una hoja:
Mmmm creo que  es la primera vez, en la que en tus labios se surca una sonrisa sincera desde que te conozco
Sí, es muy posible:) bueno, ya ayer estaba bien, y ya era hora de mostrar mis desordenados dientes xd
Y¿a qué se debe?
No lo sé, pero mejor así, y tú qué tal estás?
Es extraño..no sé cómo estoy, pero no muy mal al parecer, supongo que si lo estubiera me daría cuenta.
Entonces...no le des vueltas, a no ser que pretendas llegar a una conclusión.
Buen consejo;), y bueno ¿qué has hecho este fin de semana?
    Y a esa pregunta, de alguien totalmente normal y despreocupado le precedió una respuesta de iguales características, y una conversación de dos folios, de ningún interés mayor al de cualquier conversación entre adolescentes, salimos de clase, como siempre, Mery, Amy y yo, la única diferencia era que a mí no se me veía como a una sombra que reza por no ser percibida. Mery se despidió, y Amy y yo nos quedamos hablando mientras esperábamos al autobús, para ella, y al coche de mi madre para mí. Durante la conversación, tuve una de ésas ocurrencias mías, que pensé callarme por miedo a su interpretación, pero que ella...''merecía'' oir:
    -...además, me conoces desde hace tan sólo tres meses, y antes de conocerme estabas tan feliz.
    -ya, pero ahora que te conozco no puedo ser feliz sin tí.
Acto seguido puse los ojos como platos, en señal de sorpresa ante lo ''bonito que me había quedado'' me agradeció semejante muestra de aprecio por mi parte con un abrazo, y gracias a dios llegó mi madre.

lunes, 13 de diciembre de 2010

(XI) Plásticos-.-

      Entré en clase hecha un manojo de nervios, me senté sin mirar a nada más que al resumen que había hecho, la profesora comenzó a repartir los exámenes y guardé mi hoja. Y sorprendentemente pude contestar a todas las preguntas, otra cosa es que estubiese bien, como volvieran a bajar mis notas mis padres tomarían medidas.
       Como siempre, me sobró mucho tiempo tras el exámen, que no podía entregar así que hice lo que más tiempo dedico a hacer, dar vueltas a las cosas, y como casi siempre que lo hago, acabé totalmente sumida en mis miedos, mi melancolía y mi desaliento, así que cuando terminó la hora, tuve que decir que el exámen me había salido realmente mal, para justificar mi mala cara. En las dos horas siguientes de clase, fui recomponiéndome, aunque nunca me quedaba bien del todo, en las clases en las que no podía sentarme con Mery, o Amy, buscaba con la mirada a Haylice, que al parecer estaba siempre dispuesto a sentarse
junto a mí, me sentía mal porque parecía que sólo estaba con él cuando tenía que elegir entre éso o  estar sóla, peo lo cierto era que no quería atosigarle, ni me sentaba muy bien estar cerca de él, así que intentaba alternar mi compañía en clases.
     La última hora la pasé sentada con él, el profesor había venido, pero como estábamos en el fondo, y la clase no nos interesaba a ninguno, me pasó una hoja:
    Qué rapido has acertado con lo de estar mal pero sin motivo;)
Offf esque es exáctamente lo que me pasa a mí, llevo los dos peores meses de mi vida(hasta ahora) y sin tener motivos para ello.
    Será de la adolescencia(?)
Sí, será eso jajaja, esperemos que sea pasajero-.-'' yo con no entrar en una depresión me conformo...
    Oye, una pregunta, pongamos de ejemplo a alguien que te importe mucho ¿Qué te resultaría peor? ¿Que muriese repentinamente sin dolor ni ningún sufrimiento o que tú veas a diario como sufre una grandísima depresión?
Supongo que...por egoismo, que muriera. ¿Por qué?
    No nada....
Ni se te ocurra :O, sabes que eso no es una salida, ¿verdad? Además, te digo por experiencia, que no consigues más que un horrendo brazo arañado
    ¿Lo hacías?
Sólo probé una o dos veces, en vano, por supuesto. Y ya ni eso.
    oh.. ¿y ahora de qué modo lo exteriorizas?
No lo exteriorizo, cuando puedo  y cuando no, pues simplemente dejo de hablar, me agacho hasta acabar encorvada, finjo indiferencia y cruzo los dedos por pasar desapercibida
    hombre... me refería a exteriorizarlo mediante algún tipo de... no sé, acto que te produzca placer, mediante alguna forma de expresión como dibujar, o hacer         música o algo así (me explico mal)xD
pues dibujo y escribo pero no sirve
     bueno, acaso esperas que eso te quite la tristeza?
  no simplemente cuando estoy mal y no puedo fingir otra cosa es lo que hago es mi reacción  encerrarme en mí misma no me quita la tristeza pero evita que siga aumentando
 oh, que complejidad tan asombrosa
 soy más simple que el mecanismo de un chupete solo que si me miras por el lado que no es, el mecanismo no se aprecia.
Qué poco te quieres-.-
No, sólo daba una visión objetiva de mí, soy simple, pero incomprensible ;)
Así suena mejor.
Bueno, voy a intentar atender-.- aunque, me fascinen los termoplásticos y las cosas esas llevo toda la hora sin enterarme de nada, y como siga así voy a tener que estudiármelo después xD, Si se te ocurre alguna pregunta, o algo que decir no dudes en interrumpir mis intentos por enterarme del proceso de producción de la botella de plástico-_____-''
jajaja ok

    Pese a que conseguí concentrarme, no me enteré de nada, pero bueno había remontado, y casi estaba feliz, así que llegué a casa bastante mejor que la mayoría de los días, aunque, en efecto, tuve que pasarme la tarde estudiando el fascinante mundo de los plásticos. Hasta que por fin me enteré de algo, y cerré el libro con aires triunfantes dispuesta a sumergirme en cualquier conversación, cuando recordé que tenía el correo de Haylice, pero no estaba conectado, y me evadí con dos o tres conversaciones con gente que me causaba indiferencia.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Más claro que el agua.

'' El amor es como una gomilla sostenida por dos idiotas, todo va muy bien hasta que uno de ellos la suelta y le pega al otro en toda la cara-.-''

(X)Preparativos de exámen

    Mi imagen con semejante agujero en el estómago me sobresaltó, y me desvelé a su causa, pero en seguida volví a quedarme dormida, al parecer no me había afectado demasiado; y aunque me gustaba darle vueltas a los sueños para buscarles su interpretación, ésta era evidente.
    Era sábado, así que durante un duermevela, decidí quedarme hasta tarde en la cama, mi intento de pasar acostada casi toda la mañana se vió frustrado cuando desperté a las 6:00 , permanecí cuatro horas más bajo el edredón, intentando no pensar en nada, hasta que no aguanté más me levanté y bajé somnolienta ha la cocina, me esperaba un largo fin de semana encerrada en casa, dibujando, escribiendo, escuchando música, y sobre todo pensando.
    Y asi fue, darle vueltas a las cosas se había convertido en una actividad demasiado presente en mi vida, tenía pendiente un dibujo para Amy, así que intenté concentrarme en dibujar, aunque me resultaba casi imposible dejar quietos los pensamientos al menos tenía una distracción, tras haber hecho cinco veces el mismo dibujo sin que ninguno de los resultados me gustara, decidí parar; de vez en cuando volvía a intentarlo, otras veces ''estudiaba'', otras leía y así pasaron el sábado y el domingo, como si nada, sin haber realizado nada interesante, ni productivo.
    Así que de actividad en actividad llegó el lunes, de nuevo a intentar mostrarme feliz, de nuevo a enfrentarme a los sentimientos contradictorios que me causaba Haylice, de nuevo a finfir atención en clase, lo que creo no se me daba demasiado bien. Llegué al instituto, y como cada mañana allí estaba Mery, esperando con un libro entre las manos, al parecer teníamos exámen de cuya existencia yo no tenía ni idea, poco después llegó Ana, tras ella Amy, todo como todas las mañanas. Ana se dirigió a su clase, nosotras a la nuestra, Haylice se sentaba sólo, como siempre, al entrar le miré y me devolvió la  mirada, por lo que fui a sentarme junto a él. De vez en cuando despegaba los ojos de mis ejercicios y le veía leer, otras veces sentía su mirada clavándose en mí como miles de agujas cuyo único fin es despedazarte y  vaciarte como el niño que desmonta inocentemente un muñeco para ver cómo diantres cierra los ojos al tumbarlo, para comprobar sesilusionado que no es más que un simple mecanismo.
    Así me sentía yo, como un muñeco que intriga a los demás sólo un tiempo hasta que descubren su simpleza, se saben de memoria todas sus capacidades  y lo reciclan, aunque en realidad nunca lleguen a conocerme, pero es más o menos eso. Bueno, al menos esta vez no me sentía tan incómoda con la gente que me rodeaba.
    Y mientras me sentía intimidada por su mirada volví a lo mío, intentar resolver ecuaciones que sobre el papel eran lo único que entendía de todo lo que me sucedía, lo único que era capaz de resolver con facilidad así que las matemáticas eran mi vía de escape, me hacían sentir...útil, como que aún quedaba algo que era capaz de hacer, me esforcé en acabar pronto para poder estudiar ya que el exámen lo tenía a tercera hora, y a segunda muy probablemente no me daría tiempo a estudiar. Pero sólo atiné a leerme el tema una vez, digamos que la cercanía de Haylice me seguía turbando, y aún no me había acostumbrado.
    Tuve suerte, ya que la profesora había faltado y era hora libre, entré corriendo a clase y me dispuse a estudiar, me fue bien los dos minutos antes de que Haylice pidiera permiso para sentarse junto a mí, y por supuesto, se lo dí, como no me concentraba leyendo, empecé a escribir, al rato me pasó una hoja:
''¿Estás muy ocupada? //Algo, se me ha olvidado estudiar lengua, pero bueno, puedo hablar mientras.//Ok, no importa que tardes en contestarme y eso...bueno ¿qué tal el fin de semana? :)//Puff monótono, ¿y el tuyo?//Buéh, no ha estado mal//¿y bien?//Pues no, tampoco bien, pero bueno, no puedo quejarme...//¿Es de esas veces que estás mal sin motivo?//Sí!! justo éso.
Tuve el impulso de decirle que me pasaba exactamente igual, pero el profesor que estaba de guardia pasó mirando con desconfianza el papel que Haylice guardó ''disimuladamente''. Poco después cortó un pedazo en el que había escrito una dirección de msn, supuse que sería el suyo, aunque me estrañaba que tuviera, y pensé que, al parecer, lo de comunicarnos oralmente iba a ser tarea difícil.
    Aproveché que el profesor vigilaba para estudiar, y esta vez dió mejor resultado, el timbre sonando fue como mi camino hacia la condena, dudaba mucho que pudiese aprovar, pero me dirigí al siguiente aula dejé la maleta y salí, mientras que Amy y Mery estudiaban de un papel dobleteado yo decidí apartar por un momento tanta información, e intentar descansar la cabeza como preparativo al examen.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Hasta las recomendaciones del youtube están en mi contra.

http://www.youtube.com/watch?v=nS6N6zq7DkU

Hace días que te observo
y he contado con los dedos
cuantas veces te has reído
una mano me ha valido.
Hace días que me fijo
no sé que guardas ahí dentro
a juzgar por lo que veo
nada bueno, nada bueno.
De qué tienes miedo
a reir y a llorar luego
a romper el hielo
que recubre tu silencio
Suéltate ya y cuéntame
que aquí estamos para eso
pa' lo bueno y pa' lo malo
llora ahora y ríe luego
si salgo corriendo, tú me agarras por el cuello
y si no te escucho, grita !
te tiendo la mano tu agarras todo el brazo,
y si quieres más pues, grita !
Hace tiempo alguien me dijo
cual era el mejor remedio
cuando sin motivo alguno
se te iba el mundo al suelo
Y si quieres yo te explico
en que consiste el misterio
que no hay cielo, mar ni tierra
que la vida es un sueño
si salgo corriendo, tú me agarras por el cuello
y si no te escucho, grita !
te tiendo la mano tu agarras todo el brazo,
y si quieres más pues, grita !



y es que no puedo seguir así...

lunes, 6 de diciembre de 2010

(IX)Vacío

 Al rato me dí cuenta de que el profesor estaba junto a mí, observando los garabatos que había hecho en el papel. Me disculpé y saqué de inmediato un nuevo folio,  intenté mostrar vergüenza, aunque dudo que me saliera muy bien, y pasé al remordimiento. El resto de la clase pasó como si nada, aunque no pude enterarme de nada de lo que se explicó, ya que yo estaba en mi lucha particular de emociones, inspiradas por Haylice, que parecía pasar de mí, pero que me atraía hacia él sobremanera. Terminó la hora, y salimos de clase, choqué con él, quizá a propósito, no entiendo cómo fue, pero al alejarse, las ganas de llorar que siempre permanecían ahí, afloraron creí que ésa vez no podría contenerme, así que corrí hacia el siguiente aula dejé la mochila y me fuí hacia la primera esquina que encontré, para sentarme en el suelo, y esperar a que las lágrimas cubrieran mis mejillas.
    Qué desilusión la mía, cuando lo máximo que conseguí soltar fue un bostezo, ahora más que tristeza lo que sentía era frustración, ya que estaba a punto de estallar por dentro, pero por fuera no era capaz ni de explotar un poco.
    Es cierto que siempre me ha costado exteriorizar mis emociones, pero ahora más que nunca, tan sólo podía mantener la desilusión en mi rostro, que a veces se mezclaba con una esperada indiferencia, de vez en cuando, creo que mostraba algo de tristeza, ya que alguien se atrevía a preguntarme qué me pasaba, pero nada en comparación con el dolor que me inundaba por dentro.
    Además, sin motivos, estaba tan normal, y repentinamente me daban bajones, tan fuertes que lo único que quería hacer era acostarme y no pensar, o morirme durante un rato, como solía decir. Alguna que otra vez, tomé la posibilidad de tener una depresión, pero siempre la descartaba, no estaba tan mal...o al menos de éso intentaba convencerme.
    Al parecer, cuando  me levanté porque ya iba a empezar la siguiente clase tenía peor cara de lo normal, ya que varias personas consecutivas me preguntaron cómo estaba, Haylice me miró con cara de extrañeza, y Amy fue a darme un abrazo -que Mery frenó- Por lo demás, el día fue normal, pululé de una clase a otra cuando me tocaba, pensando en Aylín, y en Haylice, aunque a él intentaba quitármelo de la cabeza.
    Y la tarde, al igual que casi todos los viernes, salía con Aylín, era curioso, cuando estaba sin ella no podía quitarmela de la cabeza, sin embargo cuando la tenía junto a mí era como si nada, pero ninguna preocupación invadía mi cabeza. Era agradable esa sensación, para mí, que le daba vueltas a todo, disfrutar del momento se me hacía casi imposible.
    Al llegar a casa, como siempre, el vacío se incrementaba, decidí no prestarle mucha atención. Estudié un poco para mantener la cabeza ocupada, dibujé, y quise leer, pero se me hizo demasiado tarde y me estaba quedando dormida, por lo que me acosté.
    De nuevo, padded jail, ya se había convertido en una...rutina, a veces incluso, cuando me aburría en clase imaginaba que estaba dentro, realizando una de las actividades extravagantes que había realizado en ella. Esta vez, yo estaba totalmente tumbada en el suelo, a lo que una figura se acercó a mí, apareciendo de entre las piezas de la pared, le identifiqué como haylice, pero en ningún momento le vi la cara, ni el pelo, ni nada, llevaba una túnica que le hacía parecer un desconocido. Me levantó casi sin agarrarme y me abrió en canal...-Sí, quizá este sueño fuera demasiado drástico- tras éso desapareció de nuevo entre los cojines que acolchaban la pared, y yo me quedé ahí de pie, como si nada, sólo que con un enorme agujero en el estómago...mi vacío.

jueves, 2 de diciembre de 2010

(VIII) Haylice:

Un chico de pelo algo largo y totalmente negro, los ojos de un tono azul grisáceo, la piel pálida, algunas pecas sobre la nariz,  e impresionantemente delgado.Que provocaba en mí una mezcla entre repulsión y deseo, miedo y confianza, pero por encima de todo, curiosidad.
    Y que entró en el instituto como un alumno cualquiera, precísamente a mi clase, pero nadie parecía extrañarse de su presencia, todos actuaban como si llevase todo el curso allí. Al parecer, se llamaba haylice, siempre pensé que era nombre de chica, pero no me atreví a preguntar. Parecía mantenerse sólo a propósito, y cuando alguien se le acercaba, se iba en menos de un minuto, quise hablarle, pero lo cierto es que sabía muy bien lo que se siente cuando necesitas estar sóla y los demás irrumpen en tu burbuja de soledad, así que me contuve.
    Pero un día, entramos las tres un poco tarde a clase, así que al llegar, quedaban los últimos asientos, dos de ellos unidos, que supuse de inmediato para Mery y Amy, y otro junto a Haylice, así que atravesé el pasillo manteniendo la mirada fija en la silla que estaba dispuesta a ocupar, y antes de sentarme hice un amago como pidiendo permiso, a lo que parpadeó, supuse que no le importaría, además, no me quedaba más remedio.
    El profesor había faltado así que vino otro de guardia y tuvimos hora libre, me dispuse a dibujar, y tras diez minutos mirando como una estúpida el papel sin saber qué hacer, ví que él levantaba la mirada, mientras chorraba sobre la mesa un papel hacia mí. Al mirarlo me vi plasmada en papel con todo lujo de detalles, era imposible hacer éso en tan sólo diez minutos. Junto a mis labios había dibujado un bocadillo como los de los comics, en los que se introduce un diálogo, no sé si esperaba que le dijese algo, pero saqué un folio y afanosa me puse a recortarlo con la misma forma que el bocadillo- no con muy buen resultado, la verdad,- al parecer la idea le resultó graciosa, casi pude atisbar una sonrisa en sus labios. Contestó a mi saludo escrito en el papel, y pasamos el resto de la hora ''hablando'' intentando aprovechar las últimas esquinas del folio.
    El timbre sonó, y me dispuse a esperar mientras Amy y Mery recogían, a lo que Haylice me rozó por detrás y al girarme, preguntó casi en un susurro, ''¿te sientas conmigo?'' asentí brevemente, no pretendía mostrar entusiasmo, y tampoco lo sentía, simplemente me sorprendió. Así que me dirigí al siguiente aula, y dejé mi maleta junto a la suya; esa clase no sería hora libre, por lo que no esperaba hablar con él, pero tampoco atender demasiado. Mientras el profesor explicaba caí en la cuenta de que era la primera vez que oía su voz, intenté recordarla para...bueno, analizarla; ya que siempre lo hacía, analizaba a las personas al conocerlas, su voz, las facciones, los gustos, y algo del modo de pensar.
    Pero de él no tenía nada, tan sólo lo que su físico dejaba ver, y tres palabras que casi tube que intuir de su susurro, y que ahora era incapaz de rescatar de mi memoria. Se me hacía realmente extraño. yo siempre tenía una imagen preestablecida de la gente que me rodeaba, para actuar de un modo u otro según la persona, pero con Haylice no sabía cómo actuar, qué decir, ni si le molestarían mis preguntas, la mayoría que no me atreví a hacer.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

(VII) cómodamente infeliz.

Ahí le encontré sentido al sueño, al odio hacia el muro que ahora era incapaz de romper, por lo que casi me arrepentí de haberla esperanzado. ''Yo era cómodamente infeliz en mi incorrespondencia'' pensé.
    Pasé dos semanas dudando, sin saber qué hacer, hasta que de un plumazo... se lo cargó, destrozó mi muro, sin ni siquiera darme tiempo a reaccionar,  no sé que dijo, qué contesté o qué fue, sólo sé que ya no hay rastro de mi muro, y que me pidió que recordara la fecha como el día en el que ''le eché valor'', no lo entendñi muy bien, porque yo no dije nada nuevo.
    Hay cosas que nunca he entendido, por ejemplo, cómo alguien puede creer que me ama, por ello me suelo poner en lo peor. Pero al parecer ésta vez había salido bien, y en caso de que no funcionase podría poner en práctica algo que aprendí gracias a Amy:


     ''He aprendido a matar de hambre mis emociones,
     para que no sigan llorando, gritando, creciendo...
    Ahora son como marionetas en manos de mi mente.
   
    Es triste, lo sé, pero es mi mejor opción,
    y bueno, no es desagradable vivir así.
    Preferiría serme sincera,
    pero es algo que ya no sé hacer,
    y sólo me faltan un par de caidas para aprender
    no a volar, sino a aguantar los golpes.

    A veces hasta yo echo de menos mis lágrimas
    pero qué se le va a hacer,
    si mi único motivo para vivir, ya ha muerto...

...La felicidad depende sólo de lo que elegimos,
   qué estúpido entonces,
   no ser felices con el mero hecho de vivir;
   pero claro, el humano es ''exigente''
   y basa su felicidad en cosas
   tan efímeras como la vida misma,
   o incluso más fugaces,
   mucho más difíciles de obtener.''


(Hoy he decidido que no te amo, hoy he decidido que voy a conformarme de nuevo, hoy he decidido que no estás a mi alcance, y que no merece la pena luchar para que lo estés.)

Y llegué a la conclusión de que mis emociones, al ser decididas no eran más que un teatro... o mejor dicho, un circo.
    Con ganas de llorar casi permanentes, aunque estubiera riendo a carcajadas, era como un vaso lleno hasta le colmo, a punto de desbordarse, sin saber cuánto más aguantaría; en mitad de ése mar de emociones, apareció Él.