jueves, 2 de diciembre de 2010

(VIII) Haylice:

Un chico de pelo algo largo y totalmente negro, los ojos de un tono azul grisáceo, la piel pálida, algunas pecas sobre la nariz,  e impresionantemente delgado.Que provocaba en mí una mezcla entre repulsión y deseo, miedo y confianza, pero por encima de todo, curiosidad.
    Y que entró en el instituto como un alumno cualquiera, precísamente a mi clase, pero nadie parecía extrañarse de su presencia, todos actuaban como si llevase todo el curso allí. Al parecer, se llamaba haylice, siempre pensé que era nombre de chica, pero no me atreví a preguntar. Parecía mantenerse sólo a propósito, y cuando alguien se le acercaba, se iba en menos de un minuto, quise hablarle, pero lo cierto es que sabía muy bien lo que se siente cuando necesitas estar sóla y los demás irrumpen en tu burbuja de soledad, así que me contuve.
    Pero un día, entramos las tres un poco tarde a clase, así que al llegar, quedaban los últimos asientos, dos de ellos unidos, que supuse de inmediato para Mery y Amy, y otro junto a Haylice, así que atravesé el pasillo manteniendo la mirada fija en la silla que estaba dispuesta a ocupar, y antes de sentarme hice un amago como pidiendo permiso, a lo que parpadeó, supuse que no le importaría, además, no me quedaba más remedio.
    El profesor había faltado así que vino otro de guardia y tuvimos hora libre, me dispuse a dibujar, y tras diez minutos mirando como una estúpida el papel sin saber qué hacer, ví que él levantaba la mirada, mientras chorraba sobre la mesa un papel hacia mí. Al mirarlo me vi plasmada en papel con todo lujo de detalles, era imposible hacer éso en tan sólo diez minutos. Junto a mis labios había dibujado un bocadillo como los de los comics, en los que se introduce un diálogo, no sé si esperaba que le dijese algo, pero saqué un folio y afanosa me puse a recortarlo con la misma forma que el bocadillo- no con muy buen resultado, la verdad,- al parecer la idea le resultó graciosa, casi pude atisbar una sonrisa en sus labios. Contestó a mi saludo escrito en el papel, y pasamos el resto de la hora ''hablando'' intentando aprovechar las últimas esquinas del folio.
    El timbre sonó, y me dispuse a esperar mientras Amy y Mery recogían, a lo que Haylice me rozó por detrás y al girarme, preguntó casi en un susurro, ''¿te sientas conmigo?'' asentí brevemente, no pretendía mostrar entusiasmo, y tampoco lo sentía, simplemente me sorprendió. Así que me dirigí al siguiente aula, y dejé mi maleta junto a la suya; esa clase no sería hora libre, por lo que no esperaba hablar con él, pero tampoco atender demasiado. Mientras el profesor explicaba caí en la cuenta de que era la primera vez que oía su voz, intenté recordarla para...bueno, analizarla; ya que siempre lo hacía, analizaba a las personas al conocerlas, su voz, las facciones, los gustos, y algo del modo de pensar.
    Pero de él no tenía nada, tan sólo lo que su físico dejaba ver, y tres palabras que casi tube que intuir de su susurro, y que ahora era incapaz de rescatar de mi memoria. Se me hacía realmente extraño. yo siempre tenía una imagen preestablecida de la gente que me rodeaba, para actuar de un modo u otro según la persona, pero con Haylice no sabía cómo actuar, qué decir, ni si le molestarían mis preguntas, la mayoría que no me atreví a hacer.

1 comentario:

  1. ufff...mola mazo!!!, nunca pensé que fuese en serio el poner haylice en un chico :D, pero tu lo has hecho y eso mola...oye queda muy guay, pero como estoy castigada y mi madre cree que estoy haciendo un trabajo- aunque yo creo que se intuye que me estoy pasando en trabajo por el forro- te dejo ya porque aún no he hecho nada!!! ^^

    Bueno, no pares de escribir aunque sigo diciendo que me parecen cortos, no tardo ni un minuto en leerlo!!!!! ><

    Beso de Mery!!!

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